Queridos lectores: Acaba de salir el número 46 de 30 días, mi periódico, tu periódico, el periódico de cuantos quieran leerlo. Te recuerdo que puedes ser uno de mis corresponsales. Para esto basta con que envíes tus crónicas a: mjsanchezoliva@gmail.com, poniendo en el asunto “30 días” y en el mensaje el lugar de procedencia. Tarjeta de Navidad Cuatro rosas florecen entre la nieve para anunciarnos la Navidad. La blanca exhala salud; la amarilla, trabajo; la rosa, amistad; la roja, alegría. Ojalá te alcancen sus perfumes estos días y no te abandonen a lo largo del nuevo año. María Jesús. NOTA IMPORTANTE Algunos lectores de este periódico, sobre todo los que trabajan con revisores de pantalla, se quejan de que no pueden poner comentarios. Esto puede deberse a varias cosas: problemas con Internet, cambios en la página de Blonger, falta de accesibilidad en algunas opciones… De todos modos, si quieres que tus comentarios aparezcan en cualquiera de las secciones, puedes enviarlos al correo electrónico del blog y aparecerán. Es el siguiente: mjsanchezoliva@gemail.com También la puedes localizar visitando el enlace Página de Perfil. CONTENIDO LA VITRINA: Como cada último mes del año, toca hacer balance de los libros leídos. MESA CAMILLA: Los niños españoles no quieren hacer deberes, pero ¿son los niños o son los padres? CAJÓN DE SASTRE: En España despedimos el año comiendo doce uvas al ritmo de las últimas doce campanadas del reloj. ¿Quieres saber por qué? EL ÁLBUM DE LA Lengua: He aquí una expresión que curiosamente utilizan también los franceses. LA BUTACA: Lamentable la noticia que envía Daniel, estas cosas no tenían que pasar, pero pasan y bueno es que la Justicia haga justicia. CARTA a… Las líneas de hoy son para la suerte, pero para la buena, no para la mala. COSAS DE GARIPIL: Antón Sánchez, cuento de Navidad. Si has visitado cualquiera de las secciones, mil gracias; si las has visitado todas, un millón. Volveremos a encontrarnos en el próximo número. María Jesús. Seguidores de Honor: Mónica Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 23-IV-2012. Arturo Arias Terceiro. Nacionalidad: argentina. 12-VI-2012. María del Mar Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 29-VI-2013. Concepción Martín Martín (Conchi). Nacionalidad: española. 19-IV-2015.
Periódico publicado en su blog cada fin de mes por María Jesús Sánchez Oliva “Premio Tiflos 1996 y 2013”. Secciones: Portada. La Vitrina (libros). Mesa camilla (opinión). Cajón de Sastre El Álbum de la Lengua La Butaca (noticias positivas). Carta a… Cosas de Garipil (espacio de María Jesús). Y ya que has venido, entra en mi mercadillo. http://palabrascatetas.blogspot.com/
sábado, 17 de diciembre de 2016
PORTADA
LA VITRINA
BALANCE DE LIBROS LEÍDOS Estos son los libros que he leído o releído a lo largo de 2016. Unos los he sugerido en los distintos números; otros, no. Pero todos merecen un hueco en este espacio, y por si alguno te interesa, he aquí sus títulos y sus autores: “La muerte del decano”, Gonzalo Torrente Ballester. “La mujer de las nueve lunas”, Carmen Torres Ripa. “El balcón en invierno”, Luis Landero. “El médico”, Noah Gordon. “La buena reputación”, Ignacio Martínez de Pisón. “Los privilegios del ángel”, Dolores Redondo Meira. “La mansión de las rosas”, Thomas Burnett Swann. “La canción número 7”, Lena Blau. “El largo camino a casa”, Danielle Steel. “Las armas y las letras”, Andrés Trapiello. Trilogía del Baztán, Dolores Redondo Meira: “El guardián invisible”. “Legado en los huesos”. “Ofrenda a la tormenta”. “La maestra republicana”, Elena Moya. “Los recuerdos”, David Foenkinos. “La sonata del silencio”, Paloma Sánchez Garlica. “Las siete cajas”, Doris Fonthainert. “Los últimos días de nuestros padres”, Dicker Joër. “El sueño del celta”, Mario Vargas Llosa. “Patapalo”, Bartolomé Soler. “Nido vacío”, Alicia Jiménez Bartlett. “La casa de los dioses de alabastro”, Magdalena Lasala. “Las tres heridas”, Paloma Sánchez Garlica. “El violinista de Mauthausen”, Andrés Pérez Domínguez. “El tren de los huérfanos”, de Christina Baker Kline. “Irse de casa”, Carmen Martín Gaite. “Llamaradas”, Nora Roberds. “Inés y la alegría”, Almudena Grandes. “El lector de Julio Verne”, Almudena Grandes. “Bodas de odio”, Florencia Bonelli. “La casa maldita”, Barbara Wood. “Lazos de familia”, Danielle Steel. “Todo bajo el cielo”, Matilde Asensi. “Un corazón lleno de estrellas”, Álex Rovira. “Como el viento entre los almendros”, Michelle Cohen Corasanti. “Los pies de la concubina”, Kathryn Herrison. “Cinco panes de cebada”, Lucía Baquedano. “Las dos vidas del capitán”, Mari Pau Domínguez. “Retahílas”, Carmen Martín Gaite. “La rosa de Asturias”, Iny Lorentz. “La bibliotecaria de Auschwitz”, Antonio G. Iturbe. “El otro árbol de Guernika”, Félix Rodríguez de Castresana.
MESA CAMILLA
Los niños españoles están de huelga. ?Los niños? Los niños españoles no quieren hacer deberes. ¿Los niños? Los niños españoles necesitan tiempo para jugar. ¿Los niños?... Los padres españoles se pusieron en huelga para que los niños no tuvieran clase por la tarde, sus hijos necesitaban tiempo para hacer los deberes, dormir la siesta y pasar varias horas al día con ellos. Imponerles el sacrificio de ir y venir dos veces al colegio era privarles de los más elementales derechos. Los padres españoles se movilizaron para que en los colegios se organizaran actividades extraescolares por las tardes y en vacaciones, no podían permitir que sus hijos perdieran el tiempo en casa, y costaran lo que costaran, las pagarían encantados. No les parecía educativo que sus hijos pasaran tantas horas frente al televisor y tenían que evitarlo. Los padres españoles luchan para que sus hijos dispongan de tiempo para divertirse, pero exigen que aprueben con notables y sobresalientes; los padres españoles no toleran que los docentes reprendan a sus hijos en clase, pero exigen que los enseñen a portarse como Dios manda; los padres españoles no solo quieren que sus hijos se preparen para ejercer profesiones mejor remuneradas que las suyas, mejor vistas, más cómodas, quieren, además, que aprendan baile, música, gimnasia rítmica, natación, atletismo, patinaje artístico… y todo lo que se ponga de moda. ¿Habrá en el mundo padres mejores que los españoles? La introducción de las AMPAS (Asociaciones de madres, padres y alumnos) en el sistema educativo fue un acierto. La colaboración de padres y profesores, es algo muy positivo,nadie puede negarlo. Pero las asociaciones han alcanzado tanto protagonismo que para que no haya más días de huelga que de clase los padres tienen que ejercer de profesores y los profesores de padres. ¡Pobres niños!
CAJÓN DE SASTRE
¿Cuándo se popularizó en España la tradición de tomar doce uvas en Nochevieja? DURANTE el último cuarto del siglo XIX, era costumbre entre la burguesía y la clase alta del país despedir el año con uvas y champán, tras una opípara cena compuesta, normalmente, de las mejores carnes de ave y los más suculentos mariscos. Para la población llana, el simbólico ritual de comer doce uvas en la Nochevieja era un sinónimo de buena suerte, pero no es hasta ya iniciado el siglo XX cuando se popularizó entre todas las clases sociales esta costumbre. Y he aquí la razón: Ante un excedente de uva tras la vendimia del año 1909, un grupo de avispados cosecheros murcianos y alicantinos, haciendo uso de su habilidad e imaginación, animaron a la población a tomar las doce uvas para emular la envidiable y sana costumbre de los más ricos. El plan les salió perfecto, ya que de ese modo pudieron librarse del excedente de la fruta y popularizar una costumbre que desde entonces lleva celebrándose año tras año. En la actualidad la tradición se ha extendido a varios países de Hispanoamérica pero sigue siendo una costumbre de nacionalidad española.
EL ÁLBUM DE LA LENGUA
A cada cerdo le llega su San Martín Esta frase se usa para advertirle a alguien que ha hecho algo malo que al final acabará pagándolo del mismo o parecido modo. Gastronómicamente hablando, su origen se remonta a que el día 11 de noviembre, San Martín, en honor de Martín de Tours, era una fecha típica para la matanza del cerdo en muchos pueblos. Curiosamente, en Francia tienen casi la misma expresión, por el mismo motivo, “à chaque porc vient la Saint Martin”.
LA BUTACA
En la ONCE no es oro todo lo que brilla gracias al dinero que resta a los servicios de los afiliados para maquillar su imagen ante la sociedad. La persecución a los trabajadores que la Organización ha venido ejerciendo desde que se convirtió en el Vaticano de España, es decir, un miniestado dentro del propio Estado, alcanza ya tal índice de atropellos que, antes o después, los responsables tendrán que pedir perdón a todos los afiliados y rendir cuentas a todos los españoles que son los que la sostienen económicamente con sus impuestos y la compra de sus productos. La situación puede resumirse en pocas palabras: los ciegos, aclarando que la palabra afiliado hace años que dejó de ser para la ONCE sinónimo de ciego-, por el hecho de serlo, son rechazados como trabajadores, y de nada sirve que fuera creada por ellos y para su integración laboral, y los videntes, si llegaron a sus respectivos puestos con la debida titulación y por oposición, también les estorban. Solo se salvan de la quema los parientes de… que sean buenos trabajadores o no lo sean, son intocables. El ciego que se rebelaba, solo tenía dos posibilidades: o la de ser despedido porque sí o porque no, o la de ser recluido en el despacho más escondido retirándole todas las funciones. Algunos se han pasado en esta humillante situación 25 años y a nadie se le ha caído la cara de vergüenza. Al contrario. Contribuir a estos castigos era premiado con jefaturas tan bien pagadas como mal ganadas. A punto de acabar con los empleados ciegos, han empezado el baile con los videntes que no sean ni parientes, ni amigos, ni amantes de… En esta cola de posibles víctimas le tocó el turno a Rosario Bernal, empleada de la sede de Salamanca. Rosario llegó a su puesto por oposición, hace casi 30 años, ni los que deciden estas cosas, ni los que las amparan, sin duda para mantenerse en sus cargos, dudan de que es una intachable trabajadora. Además de sus funciones administrativas, cosa rara en el personal vidente de la Institución, Rosario colabora en actividades artísticas con los afiliados que reportan a la ONCE una publicidad impagable. Todo esto no impidió que en junio se le aplicara un traslado forzoso. Por mucho que se maquillaron los hechos, era evidente que se trataba de un castigo. Rosario, meses atrás, había defendido ante la justicia a un compañero, despedido, por hechos más amañados que delictivos, circunstancia constatada por los tribunales tras condenar a la ONCE en todas las instancias. Rosario presentó una demanda contra su empresa y con esta fecha me entero de la noticia que por buena quiero enviar: la ONCE, en sentencia firme, es condenada a trasladarla a su puesto habitual y en las mismas condiciones. Es cierto que la resolución no recompensará a esta trabajadora de los daños de salud, psicológicos y económicos ocasionados a ella y a su familia. Posiblemente ni siquiera sirva para frenar otros despidos que se ven venir, entre otras razones porque los responsables no tienen que pagar los gastos derivados de sus actuaciones con dinero de sus bolsillos, pero servirá, al menos, para que la sociedad empiece a conocer el verdadero destino de su dinero. Desde Madrid informó para 30 días Daniel.
LA BUTACA
En la ONCE no es oro todo lo que brilla gracias al dinero que resta a los servicios de los afiliados para maquillar su imagen ante la sociedad. La persecución a los trabajadores que la Organización ha venido ejerciendo desde que se convirtió en el Vaticano de España, es decir, un miniestado dentro del propio Estado, alcanza ya tal índice de atropellos que, antes o después, los responsables tendrán que pedir perdón a todos los afiliados y rendir cuentas a todos los españoles que son los que la sostienen económicamente con sus impuestos y la compra de sus productos. La situación puede resumirse en pocas palabras: los ciegos, aclarando que la palabra afiliado hace años que dejó de ser para la ONCE sinónimo de ciego-, por el hecho de serlo, son rechazados como trabajadores, y de nada sirve que fuera creada por ellos y para su integración laboral, y los videntes, si llegaron a sus respectivos puestos con la debida titulación y por oposición, también les estorban. Solo se salvan de la quema los parientes de… que sean buenos trabajadores o no lo sean, son intocables. El ciego que se rebelaba, solo tenía dos posibilidades: o la de ser despedido porque sí o porque no, o la de ser recluido en el despacho más escondido retirándole todas las funciones. Algunos se han pasado en esta humillante situación 25 años y a nadie se le ha caído la cara de vergüenza. Al contrario. Contribuir a estos castigos era premiado con jefaturas tan bien pagadas como mal ganadas. A punto de acabar con los empleados ciegos, han empezado el baile con los videntes que no sean ni parientes, ni amigos, ni amantes de… En esta cola de posibles víctimas le tocó el turno a Rosario Bernal, empleada de la sede de Salamanca. Rosario llegó a su puesto por oposición, hace casi 30 años, ni los que deciden estas cosas, ni los que las amparan, sin duda para mantenerse en sus cargos, dudan de que es una intachable trabajadora. Además de sus funciones administrativas, cosa rara en el personal vidente de la Institución, Rosario colabora en actividades artísticas con los afiliados que reportan a la ONCE una publicidad impagable. Todo esto no impidió que en junio se le aplicara un traslado forzoso. Por mucho que se maquillaron los hechos, era evidente que se trataba de un castigo. Rosario, meses atrás, había defendido ante la justicia a un compañero, despedido, por hechos más amañados que delictivos, circunstancia constatada por los tribunales tras condenar a la ONCE en todas las instancias. Rosario presentó una demanda contra su empresa y con esta fecha me entero de la noticia que por buena quiero enviar: la ONCE, en sentencia firme, es condenada a trasladarla a su puesto habitual y en las mismas condiciones. Es cierto que la resolución no recompensará a esta trabajadora de los daños de salud, psicológicos y económicos ocasionados a ella y a su familia. Posiblemente ni siquiera sirva para frenar otros despidos que se ven venir, entre otras razones porque los responsables no tienen que pagar los gastos derivados de sus actuaciones con dinero de sus bolsillos, pero servirá, al menos, para que la sociedad empiece a conocer el verdadero destino de su dinero. Desde Madrid informó para 30 días Daniel.
CARTA A...
No sé a quién escribirle este mes. Lo que normalmente me parece una tarea fácil, hoy se me antoja algo imposible. Podría felicitar al señor Donald Trump. En contra de todas las encuestas, será el 45 Presidente de los Estados Unidos, pero después de una campaña electoral en la que dejó claro su rechazo a las mujeres, a los extranjeros, a los negros y a las clases más desfavorecidas, solo puedo desear lo que siempre he reprochado a los gobernantes: que no cumpla su programa. Podría escribirles a los ciudadanos norteamericanos, más que para felicitarlos, para reflexionar. ¿Cómo es posible que votaran estas propuestas? ¿Dónde está su madurez democrática? ¿Qué hay de su formación en la defensa de las libertades individuales y de los Derechos Humanos? Para encontrar una explicación más o menos convincente, podemos fijarnos en el caso de España. Los españoles, hartos de políticos corruptos, maestros del amiguismo, tergiversadores de la verdad, manipuladores del pensamiento, fabricantes de pobres para hacer ricos a los suyos, votan para vengarse, y estas reacciones suelen ser peligrosas, muy peligrosas. Los ciudadanos, a la hora de votar, siempre debemos tener presente que las víctimas de los tejemanejes de los políticos somos nosotros, y de nada sirve querer ignorarlos. Puede que los ciudadanos perdamos el interés por los políticos, pero ellos jamás dejarán de interesarse por nosotros, nos necesitan para llevar a cabo todas sus actuaciones. Podría felicitar a la señora Clinton, por las hermosas frases de felicitación que dedicó a su rival en las urnas, pero eso son simples formulismos, detalles que exige el guion, a los políticos, como a cualquier trabajador, hay que felicitarlos cuando han demostrado que son útiles a la sociedad, nunca cuando prometen que lo serán para conseguir votos. Así pues, no sé a quién escribirle hoy, bueno sí, a la suerte, pero a la buena, no a la mala, que las dos existen aunque siempre nos fijemos en la primera, porque si los políticos no cambian, que no parecen dispuestos a hacerlo, y los ciudadanos nos dejamos llevar por los sentimientos, puede que nos haga falta.
COSAS DE GARIPIL
¡Hola! Los centros comerciales se han comprometido un año más con los Reyes Magos a repartir los catálogos de sus regalos para que los niños elijan. Los buzones particulares están a cogüelmo de cartapacios que exhiben muñecas, coches, familias de animales y un sinfín de maravillas. Los niños se pasan las horas muertas pasando hojas y trazando rayas de colores en sus juguetes preferidos. ¡Cuánta ilusión! Lástima que no todos los niños puedan hacer lo mismo. Como siempre que me amenaza la tristeza, abro un libro de mi autora. En esta ocasión me he decidido por “El rosario de los cuentos” y sorpresa: el misterio que cierra los de dolor me hace pensar que si todos hiciéramos lo que su protagonista de vez en cuando, es decir, querer ser niños, no habría niños sin más reyes que un juguete de segunda mano, cuando no una lluvia de bombas, un plato vacío, un barco que lleva a la muerte, un invierno sin abrigo y otras barbaridades incompatibles con la condición humana. Dice así: Quinto Misterio: Antón Sánchez Antón Sánchez había cumplido quince años el verano anterior. "Ya eres un hombre", decía su familia. Pero él se resistía a perder su derecho a soñar, su libertad de sentir, su categoría de niño. Aquella noche de diciembre se sentó ante la mesa camilla y sobre una hoja de papel cielo ribeteada por una cadena de soles encendidos, de lunas llenas, de medias lunas, de lunas luneras en cuarto creciente, en cuarto menguante... empezó a hilvanar su carta a los Reyes Magos. —No pierdas tiempo haciendo esas tonterías que los carteros se ríen de las cartas de los mayores y no las llevan a Oriente, -dijo su madre. —Más que de pedir juguetes, de lo que tienes edad es de pensar en trabajar, que los años mandan y hay que ponerse a sus órdenes, -añadió su padre. —Lo que debes hacer es echarme una mano en el comercio, que antes de acabar de cobrar tengo que empezar a despachar, -siguió su hermana. —Es mejor que me la eches a mí en el bar que por más ligero que voy y vengo nunca llego, -continuó su hermano. —¡Naranjitas, naranjitas! -protestó Tilo, el perro de la casa- Quien de veras necesita tus manos es la parcela, y mientras la lluvia mecánica riega el maíz, tú puedes jugar conmigo. ¡Anda, no lo pienses más! Me aburro tanto con tu padre y los jornaleros... Aquel vendaval de obligaciones hizo añicos su carta, pero su ilusión... su ilu¬sión quedó ilesa y con las alas más abiertas que nunca empezó a revolotear por los cuatro puntos de su corazón. Pasaron los días y la fuerza del tiempo desprendió las doce hojas del calendario y floreció la rosa del nuevo año. A ésta se le cayó el pétalo del primer día, el del segundo... y por fin el del quinto, el que puso al pueblo en la mágica noche de reyes. Los niños se arremolinaron en la plaza, una plaza de piedra, una plaza pequeña. Los pinceles del frío pintaban rosetones rojos en sus mejillas, pero no les importaba, lo único importante para ellos era la estrella de sus sueños, la estrella que zigzaguean¬do en el cielo de su infancia les anunciaba la visita de los Reyes Magos. "¡Que vienen, que vienen! -gritaba Colacho- ¿No oís los pasos de los camellos?" "Que no, tonto, que no se oye nada, que lo que suena es el viento que mueve las ramas", aclaraban los demás, después de aguzar el oído. "Pues no tardarán. Por la hora...” "¡Mirad, mirad! -insistía Tita- ¿Qué es esa luz?” Antón, que los veía desde su casa, que compartía su espera detrás de la ventana, llamó a Cosme. —Si te doy mis años, ¿me darás los tuyos? Dejarías de ser un enano. —¡Naranjitas, naranjitas! —Si aceptas, serás tan mayor como yo, y te darán permiso para ir a bailar los domingos. Lo pasarías tan bien... —¡Naranjitas, naranjitas! —Si vas por mí a la parcela, yo iré por ti a la escuela. Tendrías tanto dinero... —¡Naranjitas, naranjitas! —Si quisieras... Y Cosme echó a correr para no caer en la trampa que le tendía aquel diablo disfrazado de hombre. Antón, tapándose la cara con las cortinas, empezó a llorar como cuando era niño y no podía sacar del río la luna que se ahogaba en sus aguas, como cuando era niño y no podía quitarle de los ojos al sol las legañas de nubes, como cuando era niño y al llegar el invierno no podía ponerles a los árboles un vestido de hojas verdes. A sus sollozos acudió Tilo, mordisqueó sus zapatos y tirándole de los cordones lo condujo al almacén. Tras unos sacos de azúcar descubrió Antón sus viejos regalos de reyes: un triciclo con dos ruedas, un caballo sin orejas, un payaso manco y tuerto... y ¡qué sor¬presa!, entre unas cajas de refrescos apareció impecable su juego de carpintero, el mejor de los regalos, el que más feliz le hizo. Lo recogió y contó las piezas. No faltaba ni una. Ya en uno de los mostradores lo envolvió y con letras muy grandes escribió: "Antón Sánchez. Plaza de la Alegría, n° 8. Mirador del Río. Salamanca. España.” De las tres puertas de la casa, abrió la del centro. Un gato que llevaba varios días persi¬guiendo a su gata Luna maulló a sus pies. "¡Ésta es la mía!", debió pensar, y se coló sin trabas. Miró hacia delante, nadie miraba hacia tras. Se escondió el paquete entre los fuelles de la cazadora y deslizándose entre la piña de niños como si tal cosa logró depositarlo en la tarima donde Sus Majestades vaciarían las alforjas sin ser ni visto ni olido. El rayo de luz que se veía a lo lejos avanzó y avanzó hasta convertirse en todo un sol. "¡Ya vienen, ya vienen!", gritó la chiquillería saltando, riendo y llorando de emoción. Y como todos los años, llegaron por fin los tres Reyes Magos, y entre besos, cohetes y aplausos, se instalaron gozosos en sus tronos blancos. —Lolita Jiménez, -llamó Melchor. Y Lolita, entre tímida y nerviosa, recogió su paquete con cintas rojas. —Juanito Ruiz, -llamó Gaspar. Y Juanito, sin creerse lo que veía, recogió su paquete con cintas amarillas. —Pepita Martínez, -llamó Baltasar. Y Pepita, haciendo pucheros y a empujones de sus padres, recogió su paquete con cintas granates. Antón sentía que el corazón se le salía del pecho. ¿A qué rey le tocaría pronunciar su nombre? ¡Qué nervios, ¡¡jo!!, qué nervios! Aquellos renacuajos tardaban una eternidad en recoger sus regalos. Cada vez que llamaban a uno le entraban ganas de mandarlos a todos juntos de un empujón, pero tenía que aguantarse, que conformarse con restarle un pasito a la insufrible cola, los reyes no perdonaban la violencia, la castigaban con carbón. Y aunque sólo fuera por no enfadarlos, por no perder su cariño y confianza, valía la pena armarse de paciencia y esperar turno. Por fin los ojos del negrito se clavaron en el último paquete, un paquete raro, sospechoso. Aquel paquete no había salido de los talleres de su palacio. Estaba seguro, tan seguro como sus dos compañeros. Pero tampoco podían regresar con él, ellos no venían desde tan lejos para llevarse paquetes, venían para traerlos. Seguro que alguno de los pajes se lo había metido en las alforjas para no verse en evidencia ante algún niño despistado. Como los había que se fiaban de los mayores para poner las señas... Lo tomó pues con cariño y radiante de alegría dijo: —Antón Sánchez. ¿Quién de vosotros es Antón Sánchez? Y Antón, encor¬vándose para disimular sus dos metros menos cuarto de estatura, y tapándose la cara con la bufanda para ocultar su incipiente barba, se acercó despacio, nervioso, exul¬tante, recogió su paquete de cuerdas y papel de estraza, y más contento que una gaita, sonrió a los tres y les dio las gracias. Mientras Melchor, Gaspar y Baltasar descendían de los tronos y se subían a los camellos para regresar a Oriente, los niños llenaron el jardín de mil papeles de colo¬res que el aire recogió presto y colgó de los árboles para vestirlos de navidad. Por la plaza empezaron a correr flamantes balones, muñecas muy limpias, coches relucientes... y mucha, mucha alegría, tanta tanta que hasta el frío se volvió calor de la ver¬güenza que le dio ser tan cruel con los seres humanos. Antón, sentado en el soportal, abrió su paquete y sacó las piezas de la carpintería: una sierra, una escuadra, un metro, una garlopa... y muchas, muchas y diferen¬tes tablas. —Pero Antón, Antón, a tus años y delante de nosotros, ¿no te da vergüenza jugar a los carpinteros y con ese juego precisamente?, -le preguntaban los suyos, los vecinos... los mayores. Y el ¡pon!, ¡onm!, ¡pon!, del martillo sobre las cabezas de las puntas, les respondía: "¡Qué ilusión!, ¡qué ilusión!, ¡qué ilusión!”, pues con las glorias de sus herramientas se le habían ido las memorias de que se las había echado él mismo. Y desde entonces nadie ha logrado impedir que cada Noche de Reyes Antón Sánchez se olvide de ser mayor para ser niño Relación de libros publicados por mi autora: María Jesús Sánchez Oliva. Pero antes quiero recordarte que por ser el primero de sus libros me ha distinguido con este espacio en su blog del que me siento tan orgulloso como responsable. Garipil-1995. Reseña: Garipil es un semáforo. Nace con una idea en la cabeza: decir a la sociedad que las máquinas como él nacen para estar al servicio del hombre, para ayudarle en todas las tareas que tiene que realizar, para hacerle la vida más cómoda, pero en ningún caso para suplirlo. Su mensaje es tan aconsejable para niños como para mayores. Letanías-1999. Reseña: Letanías es una colección de historias breves pero completas. El libro ideal para los que quieren leer pero les falta paciencia para enfrentarse a libros con muchas páginas. Algunos de los relatos han sido premiados en distintos certámenes literarios. El rosario de los cuentos-2003. Reseña: En los primeros años de la posguerra española, en un pueblo de Castilla, un cura de la época es incapaz de encauzar a sus feligreses por el camino recto a través del Santo Rosario, como era costumbre. Ante su fracaso decide transformar cada misterio en un cuento. El resultado son quince cuentos para niños de distintas edades. Cada cuento está ilustrado con una viñeta alusiva a la época. Este libro obtuvo el tercer premio en el Concurso de Cuentos Tiflos en su edición de 1996. Cartas de la Radio-2007. Reseña: Cartas de la Radio es una colección de cartas o artículos de opinión escritas y leídas en un programa de radio por María Jesús Sánchez Oliva durante cuatro años. Las cartas van dirigidas a políticos, ciudadanos de a pie, víctimas del terrorismo, instituciones, asociaciones, etc, y no pocas nos llevan a acontecimientos que siguen vivos en nuestra memoria. Cuentos de la Cigüeña (Soles y Lunas)-2014. Reseña: Son doce cuentos escritos en verso con los que las mamás –y los papás- disfrutarán leyéndoselos a sus hijos y los niños aprenderán a amar la poesía a la vez que los cuentos. Para más información sobre los libros, hacer un comentario o simplemente saludarme, solo tienes que contactar conmigo a través de mi dirección de correo electrónico: garipil94@oliva04.e.telefonica.net Estaré encantado de responderte. Gracias por tu visita y hasta el próximo número.
COSAS DE GARIPIL
¡Hola! Los centros comerciales se han comprometido un año más con los Reyes Magos a repartir los catálogos de sus regalos para que los niños elijan. Los buzones particulares están a cogüelmo de cartapacios que exhiben muñecas, coches, familias de animales y un sinfín de maravillas. Los niños se pasan las horas muertas pasando hojas y trazando rayas de colores en sus juguetes preferidos. ¡Cuánta ilusión! Lástima que no todos los niños puedan hacer lo mismo. Como siempre que me amenaza la tristeza, abro un libro de mi autora. En esta ocasión me he decidido por “El rosario de los cuentos” y sorpresa: el misterio que cierra los de dolor me hace pensar que si todos hiciéramos lo que su protagonista de vez en cuando, es decir, querer ser niños, no habría niños sin más reyes que un juguete de segunda mano, cuando no una lluvia de bombas, un plato vacío, un barco que lleva a la muerte, un invierno sin abrigo y otras barbaridades incompatibles con la condición humana. Dice así: Quinto Misterio: Antón Sánchez Antón Sánchez había cumplido quince años el verano anterior. "Ya eres un hombre", decía su familia. Pero él se resistía a perder su derecho a soñar, su libertad de sentir, su categoría de niño. Aquella noche de diciembre se sentó ante la mesa camilla y sobre una hoja de papel cielo ribeteada por una cadena de soles encendidos, de lunas llenas, de medias lunas, de lunas luneras en cuarto creciente, en cuarto menguante... empezó a hilvanar su carta a los Reyes Magos. —No pierdas tiempo haciendo esas tonterías que los carteros se ríen de las cartas de los mayores y no las llevan a Oriente, -dijo su madre. —Más que de pedir juguetes, de lo que tienes edad es de pensar en trabajar, que los años mandan y hay que ponerse a sus órdenes, -añadió su padre. —Lo que debes hacer es echarme una mano en el comercio, que antes de acabar de cobrar tengo que empezar a despachar, -siguió su hermana. —Es mejor que me la eches a mí en el bar que por más ligero que voy y vengo nunca llego, -continuó su hermano. —¡Naranjitas, naranjitas! -protestó Tilo, el perro de la casa- Quien de veras necesita tus manos es la parcela, y mientras la lluvia mecánica riega el maíz, tú puedes jugar conmigo. ¡Anda, no lo pienses más! Me aburro tanto con tu padre y los jornaleros... Aquel vendaval de obligaciones hizo añicos su carta, pero su ilusión... su ilu¬sión quedó ilesa y con las alas más abiertas que nunca empezó a revolotear por los cuatro puntos de su corazón. Pasaron los días y la fuerza del tiempo desprendió las doce hojas del calendario y floreció la rosa del nuevo año. A ésta se le cayó el pétalo del primer día, el del segundo... y por fin el del quinto, el que puso al pueblo en la mágica noche de reyes. Los niños se arremolinaron en la plaza, una plaza de piedra, una plaza pequeña. Los pinceles del frío pintaban rosetones rojos en sus mejillas, pero no les importaba, lo único importante para ellos era la estrella de sus sueños, la estrella que zigzaguean¬do en el cielo de su infancia les anunciaba la visita de los Reyes Magos. "¡Que vienen, que vienen! -gritaba Colacho- ¿No oís los pasos de los camellos?" "Que no, tonto, que no se oye nada, que lo que suena es el viento que mueve las ramas", aclaraban los demás, después de aguzar el oído. "Pues no tardarán. Por la hora...” "¡Mirad, mirad! -insistía Tita- ¿Qué es esa luz?” Antón, que los veía desde su casa, que compartía su espera detrás de la ventana, llamó a Cosme. —Si te doy mis años, ¿me darás los tuyos? Dejarías de ser un enano. —¡Naranjitas, naranjitas! —Si aceptas, serás tan mayor como yo, y te darán permiso para ir a bailar los domingos. Lo pasarías tan bien... —¡Naranjitas, naranjitas! —Si vas por mí a la parcela, yo iré por ti a la escuela. Tendrías tanto dinero... —¡Naranjitas, naranjitas! —Si quisieras... Y Cosme echó a correr para no caer en la trampa que le tendía aquel diablo disfrazado de hombre. Antón, tapándose la cara con las cortinas, empezó a llorar como cuando era niño y no podía sacar del río la luna que se ahogaba en sus aguas, como cuando era niño y no podía quitarle de los ojos al sol las legañas de nubes, como cuando era niño y al llegar el invierno no podía ponerles a los árboles un vestido de hojas verdes. A sus sollozos acudió Tilo, mordisqueó sus zapatos y tirándole de los cordones lo condujo al almacén. Tras unos sacos de azúcar descubrió Antón sus viejos regalos de reyes: un triciclo con dos ruedas, un caballo sin orejas, un payaso manco y tuerto... y ¡qué sor¬presa!, entre unas cajas de refrescos apareció impecable su juego de carpintero, el mejor de los regalos, el que más feliz le hizo. Lo recogió y contó las piezas. No faltaba ni una. Ya en uno de los mostradores lo envolvió y con letras muy grandes escribió: "Antón Sánchez. Plaza de la Alegría, n° 8. Mirador del Río. Salamanca. España.” De las tres puertas de la casa, abrió la del centro. Un gato que llevaba varios días persi¬guiendo a su gata Luna maulló a sus pies. "¡Ésta es la mía!", debió pensar, y se coló sin trabas. Miró hacia delante, nadie miraba hacia tras. Se escondió el paquete entre los fuelles de la cazadora y deslizándose entre la piña de niños como si tal cosa logró depositarlo en la tarima donde Sus Majestades vaciarían las alforjas sin ser ni visto ni olido. El rayo de luz que se veía a lo lejos avanzó y avanzó hasta convertirse en todo un sol. "¡Ya vienen, ya vienen!", gritó la chiquillería saltando, riendo y llorando de emoción. Y como todos los años, llegaron por fin los tres Reyes Magos, y entre besos, cohetes y aplausos, se instalaron gozosos en sus tronos blancos. —Lolita Jiménez, -llamó Melchor. Y Lolita, entre tímida y nerviosa, recogió su paquete con cintas rojas. —Juanito Ruiz, -llamó Gaspar. Y Juanito, sin creerse lo que veía, recogió su paquete con cintas amarillas. —Pepita Martínez, -llamó Baltasar. Y Pepita, haciendo pucheros y a empujones de sus padres, recogió su paquete con cintas granates. Antón sentía que el corazón se le salía del pecho. ¿A qué rey le tocaría pronunciar su nombre? ¡Qué nervios, ¡¡jo!!, qué nervios! Aquellos renacuajos tardaban una eternidad en recoger sus regalos. Cada vez que llamaban a uno le entraban ganas de mandarlos a todos juntos de un empujón, pero tenía que aguantarse, que conformarse con restarle un pasito a la insufrible cola, los reyes no perdonaban la violencia, la castigaban con carbón. Y aunque sólo fuera por no enfadarlos, por no perder su cariño y confianza, valía la pena armarse de paciencia y esperar turno. Por fin los ojos del negrito se clavaron en el último paquete, un paquete raro, sospechoso. Aquel paquete no había salido de los talleres de su palacio. Estaba seguro, tan seguro como sus dos compañeros. Pero tampoco podían regresar con él, ellos no venían desde tan lejos para llevarse paquetes, venían para traerlos. Seguro que alguno de los pajes se lo había metido en las alforjas para no verse en evidencia ante algún niño despistado. Como los había que se fiaban de los mayores para poner las señas... Lo tomó pues con cariño y radiante de alegría dijo: —Antón Sánchez. ¿Quién de vosotros es Antón Sánchez? Y Antón, encor¬vándose para disimular sus dos metros menos cuarto de estatura, y tapándose la cara con la bufanda para ocultar su incipiente barba, se acercó despacio, nervioso, exul¬tante, recogió su paquete de cuerdas y papel de estraza, y más contento que una gaita, sonrió a los tres y les dio las gracias. Mientras Melchor, Gaspar y Baltasar descendían de los tronos y se subían a los camellos para regresar a Oriente, los niños llenaron el jardín de mil papeles de colo¬res que el aire recogió presto y colgó de los árboles para vestirlos de navidad. Por la plaza empezaron a correr flamantes balones, muñecas muy limpias, coches relucientes... y mucha, mucha alegría, tanta tanta que hasta el frío se volvió calor de la ver¬güenza que le dio ser tan cruel con los seres humanos. Antón, sentado en el soportal, abrió su paquete y sacó las piezas de la carpintería: una sierra, una escuadra, un metro, una garlopa... y muchas, muchas y diferen¬tes tablas. —Pero Antón, Antón, a tus años y delante de nosotros, ¿no te da vergüenza jugar a los carpinteros y con ese juego precisamente?, -le preguntaban los suyos, los vecinos... los mayores. Y el ¡pon!, ¡onm!, ¡pon!, del martillo sobre las cabezas de las puntas, les respondía: "¡Qué ilusión!, ¡qué ilusión!, ¡qué ilusión!”, pues con las glorias de sus herramientas se le habían ido las memorias de que se las había echado él mismo. Y desde entonces nadie ha logrado impedir que cada Noche de Reyes Antón Sánchez se olvide de ser mayor para ser niño Relación de libros publicados por mi autora: María Jesús Sánchez Oliva. Pero antes quiero recordarte que por ser el primero de sus libros me ha distinguido con este espacio en su blog del que me siento tan orgulloso como responsable. Garipil-1995. Reseña: Garipil es un semáforo. Nace con una idea en la cabeza: decir a la sociedad que las máquinas como él nacen para estar al servicio del hombre, para ayudarle en todas las tareas que tiene que realizar, para hacerle la vida más cómoda, pero en ningún caso para suplirlo. Su mensaje es tan aconsejable para niños como para mayores. Letanías-1999. Reseña: Letanías es una colección de historias breves pero completas. El libro ideal para los que quieren leer pero les falta paciencia para enfrentarse a libros con muchas páginas. Algunos de los relatos han sido premiados en distintos certámenes literarios. El rosario de los cuentos-2003. Reseña: En los primeros años de la posguerra española, en un pueblo de Castilla, un cura de la época es incapaz de encauzar a sus feligreses por el camino recto a través del Santo Rosario, como era costumbre. Ante su fracaso decide transformar cada misterio en un cuento. El resultado son quince cuentos para niños de distintas edades. Cada cuento está ilustrado con una viñeta alusiva a la época. Este libro obtuvo el tercer premio en el Concurso de Cuentos Tiflos en su edición de 1996. Cartas de la Radio-2007. Reseña: Cartas de la Radio es una colección de cartas o artículos de opinión escritas y leídas en un programa de radio por María Jesús Sánchez Oliva durante cuatro años. Las cartas van dirigidas a políticos, ciudadanos de a pie, víctimas del terrorismo, instituciones, asociaciones, etc, y no pocas nos llevan a acontecimientos que siguen vivos en nuestra memoria. Cuentos de la Cigüeña (Soles y Lunas)-2014. Reseña: Son doce cuentos escritos en verso con los que las mamás –y los papás- disfrutarán leyéndoselos a sus hijos y los niños aprenderán a amar la poesía a la vez que los cuentos. Para más información sobre los libros, hacer un comentario o simplemente saludarme, solo tienes que contactar conmigo a través de mi dirección de correo electrónico: garipil94@oliva04.e.telefonica.net Estaré encantado de responderte. Gracias por tu visita y hasta el próximo número.
jueves, 3 de noviembre de 2016
PORTADA
Queridos lectores: Acaba de salir el número 45 de 30 días, mi periódico, tu periódico, el periódico de cuantos quieran leerlo. Te recuerdo que puedes ser uno de mis corresponsales. Para esto basta con que envíes tus crónicas a: mjsanchezoliva@gmail.com, poniendo en el asunto “30 días” y en el mensaje el lugar de procedencia. COMENTARIO Problemas informáticos han impedido la publicación de los números de julio, agosto y septiembre. Una vez resueltos, con el número correspondiente a octubre, se reanudan las publicaciones. Gracias a todos los lectores que a través del correo electrónico se han interesado por ello. NOTA IMPORTANTE Algunos lectores de este periódico, sobre todo los que trabajan con revisores de pantalla, se quejan de que no pueden poner comentarios. Esto puede deberse a varias cosas: problemas con Internet, cambios en la página de Blonger, falta de accesibilidad en algunas opciones… De todos modos, si quieres que tus comentarios aparezcan en cualquiera de las secciones, puedes enviarlos al correo electrónico del blog y aparecerán. Es el siguiente: mjsanchezoliva@gemail.com También la puedes localizar visitando el enlace Página de Perfil. CONTENIDO LA VITRINA: En la agenda cultural encontrarás un resumen del sistema de castas de la India, y en los libros recomendados, dos obras basadas en hechos reales. MESA CAMILLA: La puesta en marcha de una línea 900 para que se denuncien los casos de acoso escolar nos invita a reflexionar sobre el peligro de los extremos. CAJÓN DE SASTRE: Estamos en el mes de los difuntos. ¿Conoces el cementerio más pequeño de España y quizá del mundo? Pues esta es la ocasión, y vale la pena. EL ÁLBUM DE LA Lengua: Origen de la expresión “a ojo de buen cubero”. LA BUTACA: Sí, parece mentira, pero es cierto, una promesa electoral se ha cumplido. CARTA a… Adrián, el niño valenciano que de mayor quiere ser torero. COSAS DE GARIPIL: Hoy, por ser un día de veroño, quiere leernos un poema o un cuento, como prefieras. Si has visitado cualquiera de las secciones, mil gracias; si las has visitado todas, un millón. Volveremos a encontrarnos en el próximo número. María Jesús. Seguidores de Honor: Mónica Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 23-IV-2012. Arturo Arias Terceiro. Nacionalidad: argentina. 12-VI-2012. María del Mar Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 29-VI-2013. Concepción Martín Martín (Conchi). Nacionalidad: española. 19-IV-2015.
LA VITRINA
AGENDA CULTURAL El sistema de castas. El sistema de castas de la India es una estructura de segregación social firmemente anclada en la historia política india y en la religión hindú. Según la tradición hindú, el dios Brahma creó un hombre con arcilla y de su cuerpo surgieron cuatro castas: los brahmanes (sacerdotes) salieron de su boca, los tehatriyas (gobernantes y guerreros) de sus brazos, los vaishyas (terratenientes y mercaderes) de sus muslos y los sudras (artesanos y sirvientes) de sus pies. Años después, apareció una quinta casta, conocida como dalit (paria) cuya función, entre otras tareas, es la de limpiar los desechos de los demás. Ser miembro de una casta u otra viene marcado de nacimiento y está inspirado en el concepto del karma. Si uno hace el bien durante su vida, se reencarnará en una casta superior. Por el contrario, las malas acciones nos abocan a una casta inferior. Una vez que se es miembro de una casta, no se puede cambiar, y las privaciones que conlleva se consideran un mandato divino. También existe una ligera relación entre la casta y el color de la piel: los indios con piel más clara pertenecen por tradición a una casta superior a la de los de piel más oscura. Sin embargo, hoy en día este principio ya no es tan cierto. Además de las cinco castas principales, existen cientos de subcastas a lo largo y ancho de la India en función de las profesiones, la situación geográfica y la genealogía. Muchas castas viven en la misma ciudad y dependen económicamente las unas de las otras, pero las castas geográficamente más remotas son en la práctica grupos étnicos aislados. Los matrimonios entre miembros de distintas castas son muy raros, aunque han aumentado en los últimos años. Las castas conllevan una serie de consecuencias sociales y políticas: mientras las cuatro primeras se consideran limpias, los parias son sucios. Esto explica que existan normas que establecen que un dalit debe hacer sonar una campana dondequiera que vaya para avisar a los demás de su proximidad. Se cree que los miembros de las castas más elevadas -los brahmanes, kshatriyas y vaishyas- nacen dos veces, ya que entre los 8 y los 12 años, dependiendo de la casta, renacen, lo que les permite practicar la fe hindú en su totalidad. El gobierno indio ha instituido un programa (parecido a la discriminación positiva pero con un código más explícito) con la finalidad de compensar las desigualdades que se cometieron en el pasado y que consiste en reservar una serie de empleos para que los ocupe una proporción determinada de miembros de cada una de las castas. OTROS DATOS DE INTERÉS. 1. Nepal, el único país donde el hinduismo es la religión oficial, también cuenta con un sistema de castas que se originó en 1854 a raíz de la publicación del Muluki Ain (Código Civil). 2. A los parias se los conoce en Occidente como intocables. Sin embargo, en la India de hoy en día este término se considera despectivo. LIBROS PARA LEER EN NOVIEMBRE Título: Los últimos días de nuestros padres. Autor: Dicker, Joël. Reseña: Estamos ante una combinación perfecta entre trama bélica de espionaje, amor, amistad y una reflexión profunda acerca del ser humano y sus debilidades, a través de las vicisitudes del grupo F del SOE (Special Operation Executive), una unidad de los servicios secretos británicos encargada de entrenar a jóvenes europeos para la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial. Personajes inolvidables, una documentación exhaustiva acerca de un episodio poco conocido de la Segunda Guerra y el incipiente talento de un jovencísimo Dicker, quien luego se consagrará con el fenómeno literario mundial La verdad sobre el caso Harry Quebert. Título: El sueño del celta. Autor: Mario Vargas Llosa. Reseña: La aventura que narra esta novela empieza en el Congo en 1903 y termina en una cárcel de Londres, una mañana de 1916. Aquí se cuenta la peripecia vital de un hombre de leyenda: el irlandés Roger Casement. Héroe y villano, traidor y libertario, moral e inmoral, su figura múltiple se apaga y renace tras su muerte. Casement fue uno de los primeros europeos en denunciar los horrores del colonialismo con argumentos. De sus viajes al Congo Belga y a la Amazonía peruana quedaron dos informes memorables que conmocionaron a la sociedad de su tiempo, pues tras ellos se revelaba una verdad dolorosa: no era la barbarie africana ni amazónica la que volvía bárbaros a los civilizados europeos; eran ellos, en nombre del comercio, la civilización y el cristianismo, quienes cometían los actos más bárbaros. Estos dos viajes y lo que allí vio, cambiarían a Casement para siempre, haciéndole emprender otra travesía, en este caso intelectual, tanto o más devastadora. La que lo llevó a enfrentarse a una Inglaterra que admiraba y a militar activamente en la causa del nacionalismo irlandés. Enplena I Guerra Mundial, viajó a Berlín para conspirar contra el Reino Unido y participó en el Alzamiento de Pascua de 1916, hecho que lo llevaría finalmente a prisión. También en la intimidad, Roger Casement fue un personaje múltiple: La publicación de unos diarios, de veracidad dudosa, en los últimos días de su vida, airearon unas escabrosas aventuras homosexuales que le valieron el desprecio de sus compatriotas. En este territorio que se multiplica por cinco (África, la Amazonia, Irlanda, la cárcel, el sexo), El sueño del celta describe una aventura existencial, en la oscuridad humana aparece en su estado más puro y, por tanto, más enfangado. Una novela mayor del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.
MESA CAMILLA
Ante los últimos y sangrantes casos de acoso en las aulas, el Gobierno, en parte por la presión social, en parte por otros intereses que sobra comentar, ha puesto en marcha un teléfono de los que no dejan huella en la factura para atender a las víctimas, pero nada dice de poner otro con las mismas funciones para los profesores que sufren el acoso de los alumnos. Existe, desde hace años, otro para las mujeres maltratadas por sus parejas, pero no funciona ninguno para los hombres maltratados por las suyas. También disponen de este servicio los hijos que sufran la violencia de sus padres, pero los padres que sufren la violencia de sus hijos no tienen donde recurrir. No parece que estas medidas contribuyan a paliar el problema, pero es evidente que no acabarán con la lacra de los malos tratos, a lo sumo conseguirán, si es que no lo han conseguido ya,convertir a las personas que antes eran maltratadas en maltratadoras y a las maltratadoras en maltratadas, como si estos delitos de naturaleza tan grave, fueran, simplemente, cuestión de moda. Hasta no hace tantas décadas, los hombres que maltrataban a sus mujeres, estaban muy bien vistos por la sociedad, y las mujeres que se rebelaban tenían que sufrir el desprecio de su familia incluso. Bastante hacían los (angelitos) con librarlas de la soltería, que ese era otro maltrato, y de los que más maltratadores a la vez tenía. Hoy, sin embargo, cualquier mujer que se lo proponga, hasta sin demasiadas razones puede complicarle seriamente la vida a un hombre, y Dios le libre de intentar defenderse. Lo mismo sucedía con los maestros. Los buenos eran los que enseñaban a los alumnos con el garrote en la mano, y hoy son los profesores los que tienen que salir de las aulas a garrotazos de los alumnos. Y tres cuartas de lo mismo sucedía con los padres. Nadie se rasgaba las vestiduras porque los padres enderezaran –era frecuente cambiar el verbo educar por el verbo enderezar- a los hijos a palos. Al contrario. Quien bien te quiere, te hará llorar, se decía, y hasta los que tenían que llorar, se lo creían. Ahora, y la cifra va en aumento, son muchos los hijos que hacen llorar a sus padres con malos tratos, pero la sociedad no parece enterarse. Si lo de antes no tiene justificación, lo de ahora tampoco la tiene. Los maltratadores son los que causan malos tratos, y los maltratados, los que sufren sus efectos, independientemente de su clase social, género y parentesco. Pero esto los gobernantes y la sociedad no parecen entenderlo. Nos hemos olvidado de que por encima de todo todas somos personas, y estas medidas que parecen milagrosas, lejos de restar casos de malos tratos, contribuyen, las cifras hablan por sí solas, a fomentar las injusticias.
CAJÓN DE SASTRE
El cementerio de Teresa es el cementerio más pequeño de España. Está situado en Bausen, un peque´ño pueblo del Pirineo de Lérida, a solo 800 metros del centro del municipio. En este cementerio, al que se accede por una cancela de hierro abrazada por un fuerte muro de piedra, solo hay una tumba: la de Teresa, ella es su única moradora, su dueña absoluta, su propietaria indiscutible. De ahí le viene el nombre, el nombre que le pusieron sus vecinos, aquellos vecinos que hace 100 años, en un ejercicio de verdadera solidaridad, lo construyeron para ella. Pero ¿por qué Teresa no fue enterrada en el cementerio del pueblo? Seguro que por aquel entonces había muchos chicos y muchas chicas en el pueblo para enamorarse, pero como el corazón en lugar de pensar siente, Teresa se enamoró de su primo Sisco y Sisco de su prima Teresa. La pareja quiso casarse por la Iglesia, como mandaban los cánones de la época, pero su parentesco exigía una dispensa canónica que costaba un dinero que los jóvenes, de origen humilde, no tenían. Ello no impidió que los dos enamorados mantuvieran su noviazgo contra viento y marea, y como conseguir la dispensa sin dinero era imposible, se fueron a vivir juntos. El cura les dio la espalda por pecadores. Los vecinos, sin embargo, los trataron como a cualquier otro matrimonio, sin miradas inquisidoras ni chismorreos a sus espaldas. Sisco y Teresa tuvieron dos hijos y vivieron felices hasta que ella murió de una neumonía el 10 de mayo de 1916. Tenía 33 años. Él quiso enterrarla en el cementerio, pero el párroco se negó a "profanar" tierra santa con el cuerpo de "una pecadora". A falta de recintos civiles en los camposantos religiosos, a los fallecidos “en pecado” (madres solteras, suicidas, prostitutas), les aguardaba un agujero en mitad del monte. Seguros de que era algo injusto, aquella misma noche, los vecinos se unieron para dar a Teresa la dignidad de su última morada, y piedra sobre piedra levantaron en un claro del bosque un cementerio como Dios manda, con su recinto cercado, su puerta enrejada y su árbol dando sombra a la lápida donde cada 1 de noviembre siguen llevando flores familiares y vecinos del pueblo.
EL ÁLBUM DE LA LENGUA
A ojo de buen cubero. CUANDO alguien realiza algo sin tomar medidas o pesos, se dice que lo ha hecho «a ojo de buen cubero». Antiguamente, los cuberos eran los que fabricaban las cubas, como su nombre deja intuir. Por aquel entonces, no existía una reglamentación específica sobre las medidas y capacidad que debía tener cada cuba, pero se intentaba estandarizar, para que así todas fuesen más o menos iguales. Esa capacidad de realizarlo prácticamente igual que las otras sin utilizar ningún tipo de medida, hizo que se popularizase la expresión como símbolo del buen ojo que tenían estos artesanos a la hora de realizar su trabajo.
LA BUTACA
Promesa electoral cumplida Por fin, este año, en la playa de poniente de Benidorm (playa accesible) hemos podido disfrutar de las mejoras que las personas ciegas llevábamos esperando desde las últimas elecciones municipales. Se trata de unas boyas que, mediante un reloj, pulsando un botón, suenan unas señales en las boyas para que te orientes, y otro botón para llamar a los socorristas. Está muy bien. Desde Benidorm informaron para 30 días Nardo y Pili.
CARTA A...
Querido Adrián: Lamento la razón que te convirtió en noticia hace unos días. Tienes ocho años, estás enfermo de cáncer, se celebraba en Valencia, tu ciudad, una corrida cuyos beneficios iban destinados a luchar contra esta enfermedad que está empañando tu infancia y la de otros niños, y tanto te entusiasmó el espectáculo, que no dudaste en afirmar que de mayor serías torero. Si hubieras ido a un partido de fútbol, habrías dicho que querías ser futbolista; si hubieras ido a una exhibición de delfines, habrías dicho que querías ser domador de delfines; si hubieras hecho un viaje en avión, habrías dicho que querías ser piloto, pero fuiste a una corrida y dijiste, convencido, que de mayor serías torero. Normal. Los niños siempre quieren ser lo que ven que son los mayores. Seguramente, cuando pasen los años, esos toros que hoy te hacen soñar con ser torero te den miedo, pero no haces nada malo con tener la ilusión de querer torearlos, hoy por hoy, ser torero, es algo legal en España y hay personas tan valiosas en el colectivo que ya ves, se juegan la vida delante de un toro por salvar la de unos niños que están siendo corneados por la enfermedad. Pero desgraciadamente no todas las personas son dignas de esta categoría y tres días más tarde tus padres tuvieron que poner una denuncia contra los antitaurinos que, en las redes que llamamos sociales aunque con demasiada frecuencia son antisociales, te desearon la muerte. En su opinión un niño que sueña con matar toros en una plaza no merece vivir. Por esto, aunque debería ignorarlos para no hacerlos felices, te dedico las líneas de hoy, para pedirte que no les hagas caso y sigas soñando, no son antitaurinos, son antipersonas, y seguro que hasta los toros que defienden desconfían de ellos y no es para menos. Se puede estar a favor de las corridas de toros o se puede estar en contra, cada cual es muy libre de pensar lo que quiera y a nadie se le obliga ni a ser torero ni a ir a una corrida,pero anteponer la vida de un toro a la de un niño, es propio de quienes ni aman a los animales ni aman a las personas, y gritan para no oírse ellos mismos, para llamar la atención, para conseguir un reconocimiento social que son conscientes de que no lo merecen. Esta es la razón por la que sus cacareos pasan desapercibidos. Ya ves como ni los medios de comunicación les han dado la notoriedad que pretendían. Seguramente han entendido, como entendemos la mayoría, que en lo que haya niños sufriendo verdaderas barbaridades, no podemos dedicarnos a cuestionarnos la forma de morir de los animales, sin que esto signifique que aplaudamos su martirio. Por lo tanto, sin pretender ofender a nadie, estas líneas solo pueden terminar deseando, en nombre de todos, que te recuperes muy pronto y te prepares muy bien, porque aunque seguramente no tengas que torear toros, sí tendrás que torear personas que a veces son más peligrosas. ¡Ánimo y adelante!
COSAS DE GARIPIL
¡Hola!Hace una hermosa tarde de veroño, es decir, de otoño con sol y temperatura de verano, y como es una de las estaciones que invitan a la poesía, aquí me tienes, con los “Cuentos de la cigüeña” entre las manos para leerte uno de sus poemas. EL REY Y LAS CIGÜEÑAS Campanola tenía un rey, el rey tenía un palacio, el palacio era de mármol con puntillas de oro de ley. De oro era el tejado, de oro las chimeneas, de oro los balcones, de oro las azoteas. Tenía fuentes de siete colores, jardines siempre en flor, mil soles para el frío y las mismas sombras para el calor. En aquel paraíso el rey vivía a sus anchas: dos le ponían el manto y cuatro se lo quitaban, unos mimaban su estómago, otros alegraban su alma, y los que no servían en palacio, para el palacio las tierras labraban a cambio de comer lo justo para poder trabajárselas, pues todo, todo en Campanola era de la real corona. Una espléndida mañana de otoño, estando el rey en su trono recogiendo sin rubor el trigo que le entregaban los hombres, se colaron las cigüeñas; y plantada ante sus barbas la menor de la bandada le espetó en nombre de todas: —Nos hemos cansado de traer niños para que vivan a su servicio, es usted quien ha de trabajar por ellos, a cambio, si lo merece, de un sueldo. Por lo tanto, tiene usted dos caminos: o devuelve las tierras a sus dueños para que olviden el hambre sus hijos, o en un santiamén cambiamos de nido. El rey explotó en carcajadas. ¡Pobrecilla! Se había vuelto loca, y las demás cigüeñas, para burlarse, hacían bromas. ¿Por qué iba a preocuparse? Las cigüeñas de su reino solo entendían de llevar bebés y de engordarlos hasta sin comer para que lo antes posible los niños le cultivaran las tierras y las niñas se hicieran cigüeñas para llevarle futuros sirvientes. Solo había que verlas cómo se arrodillaban a sus pies y cómo lo aplaudían cuando le daba por dejarse ver vestido de terciopelos, paseando en carrozas de oro o de plata, pescando peces de nácar o comiendo entre jarrones de flores. Pero aquella misma noche, mientras dormía feliz de tener lleno el granero, las cigüeñas remontaron el vuelo y huyeron lejos, muy lejos, a un país donde los niños iban a la escuela siempre vestidos y volvían para cenar en casa, y tenían juguetes, y tenían boticas, y tan libres llegarían a ser que al rey se le congelaron las risas, pues, ante sus ojos desfilaron los desastres que al final pasaron: dejaron de nacer niños, los viejos fueron muriendo, los jóvenes que quedaron comían tan poco y trabajaban tanto que no llegaban a viejos. De vez en cuando, para remediarlo, el rey llamaba a un criado, le daba una escopeta y a gritos le decía: —¡Ve a buscar a las cigüeñas! Si no quieren venir vivas, me las traes muertas, o serán para ti las balas. Pero ante su decepción, ni volvía con las cigüeñas, ni volvía con la escopeta, también cambiaba de nido. Y antes de lo esperado dejaron de dar trigo los trigales, se murieron todos los animales y las chabolas quedaron vacías; solo seguía en su nido la cigüeña que por vieja renunció a la fuga sin renunciar a la lucha. Un día, tan extrema fue la situación, que el rey en persona se quitó la corona y fue a visitarla. —Ya no tengo ningún criado; llevo un mes sin comer; no sé ni abrir la despensa. Ponte en pie ¡y hale, a servir a tu rey! La cigüeña entró en el palacio con las plumas tiesas de ira, pero al ver llena la despensa se le alborotaron de risa. Para coger fuerzas, se encerró a cal y canto, cogió pan, vino y queso, y se llenó el papo; después, se fue a la cocina, se plantó el delantal, hizo una sopa de arroz, y en plato de oro, al rey se la ofreció. —Solo queda este platillo de sopa. Si ceno yo, usted morirá primero; si cena usted vivirá un día más, pero nadie podrá enterrarlo luego. El rey clavó los ojos en la sopa. —Cómetela con plato y todo -le dijo al instante el estómago-, que, aunque solo es de arroz, sabe a cordero. Pero la cabeza, enmarcada en su corona, le obligó a soltar la cuchara con sus reales razones. —Si dejas morir a la cigüeña, te quedarás solito en el reino, y morirás como cualquier mendigo, no como el rey que eres y siempre has sido. Y cerró los ojos para no ver cómo la cigüeña engullía el arroz grano a grano para matar el tiempo, mientras que el tiempo lo mataba a él. Cuando el rey de Campanola murió por fin, la cigüeña llamó a todos los reyes amigos, y, en cuanto las majestades llegaron, a tan simple doncella preguntaron: —¿De qué mal ha muerto tu rey? —Del mismo que vivió -respondió la cigüeña convencida-: del hambre. Y tanto les impactó su mirada que, por temor al contagio, quitaron las puntillas de todos sus palacios, y en los huecos colgaron nidos para que todas las cigüeñas pudieran dejar a sus hijos sin miedo a que un rey les comiera el trigo. María Jesús. Relación de libros publicados por mi autora: María Jesús Sánchez Oliva. Pero antes quiero recordarte que por ser el primero de sus libros me ha distinguido con este espacio en su blog del que me siento tan orgulloso como responsable. Garipil-1995. Reseña: Garipil es un semáforo. Nace con una idea en la cabeza: decir a la sociedad que las máquinas como él nacen para estar al servicio del hombre, para ayudarle en todas las tareas que tiene que realizar, para hacerle la vida más cómoda, pero en ningún caso para suplirlo. Su mensaje es tan aconsejable para niños como para mayores. Letanías-1999. Reseña: Letanías es una colección de historias breves pero completas. El libro ideal para los que quieren leer pero les falta paciencia para enfrentarse a libros con muchas páginas. Algunos de los relatos han sido premiados en distintos certámenes literarios. El rosario de los cuentos-2003. Reseña: En los primeros años de la posguerra española, en un pueblo de Castilla, un cura de la época es incapaz de encauzar a sus feligreses por el camino recto a través del Santo Rosario, como era costumbre. Ante su fracaso decide transformar cada misterio en un cuento. El resultado son quince cuentos para niños de distintas edades. Cada cuento está ilustrado con una viñeta alusiva a la época. Este libro obtuvo el tercer premio en el Concurso de Cuentos Tiflos en su edición de 1996. Cartas de la Radio-2007. Reseña: Cartas de la Radio es una colección de cartas o artículos de opinión escritas y leídas en un programa de radio por María Jesús Sánchez Oliva durante cuatro años. Las cartas van dirigidas a políticos, ciudadanos de a pie, víctimas del terrorismo, instituciones, asociaciones, etc, y no pocas nos llevan a acontecimientos que siguen vivos en nuestra memoria. Cuentos de la Cigüeña (Soles y Lunas)-2014. Reseña: Son doce cuentos escritos en verso con los que las mamás –y los papás- disfrutarán leyéndoselos a sus hijos y los niños aprenderán a amar la poesía a la vez que los cuentos. Para más información sobre los libros, hacer un comentario o simplemente saludarme, , solo tienes que contactar conmigo a través de mi dirección de correo electrónico: garipil94@oliva04.e.telefonica.net Estaré encantado de responderte. Gracias por tu visita y hasta el próximo número.
sábado, 2 de julio de 2016
PORTADA
Queridos lectores: Acaba de salir el número 44 de 30 días, mi periódico, tu periódico, el periódico de cuantos quieran leerlo. Te recuerdo que puedes ser uno de mis corresponsales. Para esto basta con que envíes tus crónicas a: mjsanchezoliva@gmail.com, poniendo en el asunto “30 días” y en el mensaje el lugar de procedencia. NOTA IMPORTANTE Algunos lectores de este periódico, sobre todo los que trabajan con revisores de pantalla, se quejan de que no pueden poner comentarios. Esto puede deberse a varias cosas: problemas con Internet, cambios en la página de Blonger, falta de accesibilidad en algunas opciones… De todos modos, si quieres que tus comentarios aparezcan en cualquiera de las secciones, puedes enviarlos al correo electrónico del blog y aparecerán. Es el siguiente: mjsanchezoliva@gemail.com También la puedes localizar visitando el enlace Página de Perfil. CONTENIDO LA VITRINA: Agenda: historia del orinal. Libros: “Las siete cajas” y “La sonata del silencio”. MESA CAMILLA: Los españoles se niegan a que sus votos sigan sirviendo para que los políticos se pongan las botas. CAJÓN DE SASTRE: ¿Sabemos con detalle qué son los papeles de Panamá? EL ÁLBUM DE LA Lengua: Origen de la expresión despedirse a la francesa. LA BUTACA: La noticia que esperábamos. CARTA a… toro de la Vega. COSAS DE GARIPIL: de “El rosario de los cuentos”, uno más. Si has visitado cualquiera de las secciones, mil gracias; si las has visitado todas, un millón. Volveremos a encontrarnos en el próximo número. María Jesús. Seguidores de Honor: Mónica Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 23-IV-2012. Arturo Arias Terceiro. Nacionalidad: argentina. 12-VI-2012. María del Mar Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 29-VI-2013. Concepción Martín Martín (Conchi). Nacionalidad: española. 19-IV-2015.
LA VITRINA
AGENDA CULTURAL El orinal, una pieza de museo. ESTE objeto, ya prácticamente desaparecido hoy en día, viene utilizándose desde antiguo, teniendo noticias de su uso por parte de los guerreros de Xian en China y de los egipcios en la XIX dinastía. A lo largo de los siglos ha ido cambiando de nombre (bacinilla, cuña, perico), forma y materiales (cerámica, estaño, hierro, bronce, loza, plástico), llegando a convertirse en ocasiones en una verdadera obra de arte o elemento de ostentación por estar hecho de un material noble como la plata o incluso el oro, como es el caso del perteneciente al emperador Heliogabalo. En la Roma clásica se fabricaban en bronce y se denominaba matula o matella formando parte del mobiliario. A partir del siglo XVII se comenzaron a fabricar en gres y porcelana. Durante una época fue costumbre colocar un ojo pintado en el fondo del orinal, con la inscripción «¡Te veo!» o «¡Lo que he de ver!». Tiene su origen en el vaciado de los orinales hacia la vía pública la expresión «¡agua va!» cuando en las casas no había un sistema de cañerías y el contenido de los orines era lanzado a la calle, sin fijarse si pasaba por allí algún transeúnte. Aunque teóricamente había que hacerlo a unas horas determinadas y avisar de lo que se iba a hacer (con el grito «¡agua va!»), no todo el mundo cumplía con este requisito. En la actualidad esta expresión se utiliza para avisar de que vamos a realizar una acción y así prevenir a los demás de sus posibles consecuencias. En Ciudad Rodrigo, en la provincia de Salamanca, se ubica el Museo del Orinal, que recoge aproximadamente unas 1320 piezas procedentes de 27 países diferentes, fabricados con todo tipo de materiales como barro, hojalata, madera, cristal, oro o plata. El más antiguo de los ejemplares es un bacín islámico del siglo XIII hecho de barro y adornado con pinceladas de óxido de cobalto. El ejemplar más pequeño tiene el tamaño de un garbanzo y está hecho por un joyero suizo en platino, mientras que el más grande es de barro, mide 45 centímetros de altura y es originario de la misma Ciudad Rodrigo. LOS LIBROS DE ESTE MES Título: Las siete cajas. Autora: Dory Sontheimer. Reseña: En los últimos años de su vida, Rosa olvidó el castellano. Solo hablaba en alemán y a veces gritaba sobresaltada, en su casa de Barcelona: “¡Viene la Gestapo!”. Su hija, Dory Sontheimer, trataba de calmarla pensando que eran desvaríos de la enfermedad. Cuando el 7 de octubre de 2002, tras enterrar a Rosa, Sontheimer volvió a la vivienda para hacer limpieza, se encontró, en el altillo del armario de la que había sido su habitación, siete cajas numeradas con la herencia que sus padres le habían dejado: un doloroso secreto en forma de cartas, fotos y documentos que explicaban cómo 30 miembros de la familia, entre ellos, sus abuelos maternos, habían muerto en el holocausto. Más que un libro, es el testimonio de algo que nunca debió ocurrir. Título: La sonata del silencio. Autora: Paloma Sánchez Garnica. Reseña: Marta Ribas tenía un futuro prometedor cuando conoció a Antonio, pero una lealtad mal entendida trastocará sus vidas. Cuando Antonio cae enfermo, Marta se verá obligada a ponerse a trabajar, exponiéndose a las murmuraciones del vecindario y a la indignación del esposo, humillado en su hombría. Pero a Marta se le presenta una inesperada oportunidad que le permitirá salvar su propia supervivencia y la de su hija, y encontrar, por fin, su lugar en el mundo. La sonata del silencio, ambientada en Madrid, es una novela de pasión, celos y sueños anhelados. Es la historia de una España de posguerra, de castañeras y carboneros, de cócteles en Chicote y de medias de nylon del estraperlo. Es un edificio cualquiera, donde la riqueza y la pobreza, el triunfo y el fracaso solo están separados por un tabique.
viernes, 1 de julio de 2016
MESA CAMILLA
Pasó el 26 J y el resultado que arrojaron las urnas no parece que vaya a desbloquear el embrollado panorama político de España. Para la mayoría de los votantes, no tiene nada de sorpresa. De hecho no faltaron los que se despidieron de los miembros de la mesa electoral con un “hasta diciembre”, y de momento, no se descartan las terceras elecciones. Es cierto que el Partido Popular ha recuperado votos, gracias, seguramente, a que sus militantes son de los que veranean en agosto, pero no los suficientes para formar gobierno, y los pactos con el resto de formaciones, no parecen viables. Si no han sabido evitar las segundas elecciones, ¿cómo van a saber evitar las terceras? Lo más temible de esta situación es que desbloquearla a golpe de elecciones que se ganan por casualidad, además de ocasionarnos gastos que ni podemos ni debemos permitirnos, seguirá sumándonos problemas de incalculables consecuencias. La única herramienta para desbloquear la situación con éxito y para siempre, es que todos los partidos entiendan que la Moncloa no es una residencia para toda la vida, que cada cuatro años hay que renovar contrato, y si toca marcharse, hay que hacerlo sin poner resistencia, entre otras razones de peso porque todos salen con la vida resuelta; que tienen que decir adiós a las mayorías absolutas que tanto daño han hecho, que están obligados a unirse para acometer reformas rentables, prácticas y sobre todo estables; que las ideas, cada cual puede tener las que quiera, pero las obras, las decisiones, las medidas, jamás pueden utilizarse para estafar, confundir y perjudicar a los ciudadanos; que se acabó el seguir fabricando ciudadanos ignorantes, dependientes y aprovechados para conseguir votos, porque como al final son los que más exigen, en cuanto no reciben, pasan factura. Y esto solo pueden cambiarlo ellos y tendrán que hacerlo porque las urnas ya han empezado a gritar que los votantes, unos por puro interés y otros por pura coherencia, no quieren que sus votos los utilicen para ponerse las botas y pisarlos más fuerte.
CAJÓN DE SASTRE
¿Qué son los papeles de Panamá? El escándalo de los papeles de Panamá revela detalles sobre las sociedades offshore, creadas en regiones donde la tributación es mínima y que, además, brindan confidencialidad Autor: Por B. ÁLVAREZ Fecha de publicación: 4 de mayo de 2016. La investigación denominada papeles de Panamá es la filtración de documentos más grande de la historia. Sus más de 11 millones de expedientes informan sobre negocios de políticos, empresarios, artistas y futbolistas de todo el mundo que, presuntamente, habrían intentado evadir impuestos mediante la creación de empresas offshore (con tributación mínima) y capitalizando sus montos a través del despacho de abogados Mossack Fonseca, con sede en Panamá. En las siguientes líneas se explica qué son los papeles de Panamá y qué revelan, qué son las sociedades offshore y qué ventajas tienen, si son legales y dónde se radican, además de en Panamá. ¿Qué son los papeles de Panamá? Una filtración al diario alemán Süddeutsche Zeitung fue el detonante para poner en marcha una investigación sin precedentes. El periódico compartió la información con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICJC) y, desde entonces, 378 periodistas de 100 medios y 78 países han pasado un año dedicado al análisis e investigación a fondo de más de 11 millones de documentos internos del despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, los llamados papeles de Panamá. Este bufete está considerado uno de los cinco mayores registradores mundiales de sociedades offshore, especializadas en la evasión de impuestos. Por ello, aparecer en estos documentos puede resultar muy embarazoso. Hasta ha motivado la dimisión este mes del ministro de Industria en funciones, José Manuel Soria. ¿Qué es una sociedad offshore? El término offshore significa, de forma literal, fuera de la costa. Pero en materia legal se refiere a empresas o sociedades que se constituyen fuera del país de residencia de quien las funda, en regiones donde la tributación es mínima o incluso del 0%. Estas compañías se crean en paraísos fiscales que ofrecen grandes ventajas impositivas, además de confidencialidad y seguridad. Estas sociedades carecen de actividad económica, no tienen personal ni estructura y su única finalidad es el movimiento de capitales y derechos. ¿Las empresas offshore son legales? Políticos, jefes de estado y empresarios importantes aparecen en los más de 11 millones de documentos panameños. Todos ellos niegan haber cometido una ilegalidad, aunque el hecho de tener una de estas empresas ya se ha cobrado varias dimisiones de políticos y múltiples explicaciones. ¿De verdad es legal tener una de estas sociedades? La respuesta es sí. No hay más que consultar Internet para encontrar cientos de anuncios de compañías que ofrecen sus servicios para la creación de offshore en Suiza, Panamá, Singapur, etc. Lo que marca la ilegalidad es saber el uso que se hace de esa empresa y si respeta los códigos de conducta fiscales. Además, el beneficiario debe declararla a las autoridades fiscales del país en el que reside. Las sociedades, asimismo, tienen que cumplir una serie de condiciones para no ser perseguidas por la justicia: Estas compañías no pueden ejercer actividades comerciales en ese país. No pueden utilizar la mano de obra local, aunque sí pueden tener a un representante local en ellas. No pueden emplear las economías de los países en el que se instalan, sobre todo en materia de inversión, subsidio y transferencias bancarias. ¿Cuáles son los costes de abrir una offshore? Los costes que tiene crear este tipo de sociedades varían desde los 1.000 euros la más económica (en Belice o Panamá) hasta los 5.000 euros de media de Suiza o Singapur. El coste de mantenimiento puede oscilar entre 600 y 2.000 euros e incluye la domiciliación, los gastos administrativos, la tasa anual -que se aplica a partir del segundo año, si se renueva la empresa- y la renovación de un agente registrado, entre otros conceptos. Las ventajas de las offshore Crear una sociedad o empresa offshore otorga una serie de ventajas, entre las que destacan las siguientes: Bajo costo y rapidez en la creación de la compañía. Tienen un impuesto muy ventajoso, tanto en materia de impuesto sobre la renta como en los impuestos sobre el capital. Crear una empresa requiere muy poco papeleo y permite disfrutar del anonimato. No preguntan la nacionalidad ni filiación de accionistas y directores de la sociedad. Muchos paraísos fiscales no exigen la presentación de cuentas anuales, por lo que algunas empresas offshore no tendrían gastos de contabilidad ni de auditoría. El IVA no se aplica a las sociedades offshore. ¿Dónde operan estas sociedades? El Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene localizadas estas empresas, sabe cómo actúan y dónde están radicadas. Además del FMI, a mediados de 2015 la Comisión Europea publicó una lista negra de paraísos fiscales considerados como no cooperativos en la lucha contra el fraude y la evasión fiscal. Los territorios considerados paraísos son los siguientes: Andorra, Liechtenstein, Guernsey, Mónaco, Islas Mauricio, Liberia, Seychelles, Brunéi, Hong Kong, Maldivas, Islas Cook, Nauru, Niue, Islas Marshall, Vanuatu, Anguilla, Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belize, Bermuda, Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Granada, Montserrat, Panamá, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, las Islas Turcas y Caicos y las Islas Vírgenes de Estados Unidos. ¿Qué es un paraíso fiscal? Un paraíso fiscal es un territorio que ofrece a individuos y empresas extranjeras poca o ninguna carga tributaria en un entorno estable política y económicamente. Eso lo suelen combinar con que proporcionan poca o ninguna información financiera a las autoridades fiscales extranjeras. El término paraíso fiscal siempre suena mal, pero conviene saber que las inversiones son legales, siempre que se declaren.
EL ÁLBUM DE LA LENGUA
¿Cuál es el origen de la expresión «despedirse a la francesa»? CUANDO alguien se marcha de un lugar sin despedirse de los presentes, se suele decir que éste «se ha despedido a la francesa». El origen del término viene de una costumbre que se popularizó entre la alta sociedad y burguesía de Francia a mediados del siglo XVIII. Esa costumbre, a la que bautizaron como sans adieu [literalmente, sin adiós], se realizaba cuando uno de los asistentes a una fiesta o acto social decidía marcharse. Éste debía abandonar la estancia discretamente, sin llamar la atención ni despedirse de nadie (incluyendo a los anfitriones), siendo de muy mala educación que saludase o indicase su deseo de marcharse a alguien. Con el tiempo, todo volvió a la normalidad y el uso del saludo para despedirse volvió a ponerse de moda, viéndose con malos ojos y como un acto de mala educación el irse de un lugar sin decir nada, por lo que se comenzó a aplicar la expresión «despedirse a la francesa» como alusión a aquella antigua y maleducada norma. Paradójicamente, los franceses utilizan la expresión filer à l’anglaise [marcharse a la inglesa] para referirse a aquellos que escapan de un lugar y es muy utilizado, sobre todo, para referirse a los ladrones. Todo hace suponer que las continuas enemistades históricas entre franceses e ingleses llevaron a la creación y utilización de esta frase y su uso de modo despectivo.
LA BUTACA
Beatriz tuvo que pasar por el peor trance que puede pasar cualquier madre: enterrar a su hija de tres añitos que murió en un accidente de tráfico. Pasado el tiempo quedó embarazada y fue tal la alegría que envié la noticia, pero desgraciadamente, al mes siguiente, tuve que comunicar que había sufrido un aborto. Por fin, a finales del pasado mayo, nació su segundo hijo, un bebé sano, grande y guapo, que no llenará el hueco que dejó su hermana, pero sí ha devuelto la alegría a su madre, a sus abuelos y a todos los que la queremos. Su felicidad es nuestra felicidad y queremos compartirla con todos. Desde Barcelona informó para 30 días Maribel.
CARTA AL...
Querido toro de la Vega: Desde hace más de quinientos años eres el plato fuerte de las fiestas patronales de Tordesillas (Valladolid). El espectáculo taurino que protagonizas año tras año es conocido como “El torneo del toro de la Vega” y consiste en que decenas de hombres, a caballo o a pie, te persiguen con lanzas que te clavan en un costado hasta darte muerte entre los oles, vítores y aplausos del numeroso público. Siempre hubo voces que se alzaron en tu defensa, pero nunca fueron oídas por nadie, y la barbaridad, en lugar de perder aficionados locales, atraía forasteros. Tal fue el éxito que el torneo fue declarado fiesta de interés turístico en 1980 y espectáculo taurino tradicional en 1999. Pero las voces de los defensores de los animales, en este caso cargadas de razón, siguieron gritando, y tan presionada se ha visto la Junta de Castilla y León que el pasado 19 de mayo publicó un decreto-ley que no prohibe el torneo, pero sí la muerte del toro en público que, dicho sea de paso, no sabemos muy bien si esto es una ley-trampa o una trampa-ley porque ¿Qué es lo que se prohíbe, que no te maten solamente o también que los lanceros no te martiricen con sus lanzas?... Me gustaría darte la enhorabuena. No estoy en contra de los espectáculos taurinos, tan nuestros, tan bellos, estoy en contra de que se humille a los toros, se martiricen y se les de muerte para divertirnos. Pero todo indica que la medida del Gobierno autonómico no servirá de mucho. De momento, el Ayuntamiento de Tordesillas, ha anunciado que recurrirá la ley, y los vecinos del pueblo y los defensores del torneo proyectan empezar a movilizarse para que el torneo siga celebrándose del mismo modo. Todos fundan su defensa en la tradición, como si lo malo, por el hecho de repetirse, se convirtiera en bueno. Por esta regla de tres, tendríamos que seguir defendiendo las guerras, que son tan antiguas como la humanidad, la venta y compra de hombres y mujeres como esclavos, la quema de personas en las hogueras públicas,el tráfico de niños, los duelos por honor, la pena de muerte, el hambre… y afortunadamente no es así. Dirán los defensores del torneo en su forma original que esto no es comparable, que una cosa son las personas y otra los animales, pero los que disfrutan maltratando inútilmente a un animal, no están muy lejos de hacer lo mismo con sus semejantes si llegara el caso. Deseo, querido toro de la Vega, por tu bien y por el de los hombres, que las energías que proyectan gastar para recuperar el permiso oficial para poder maltratarte hasta darte muerte, las inviertan en impedir que se cierre la central lechera Lauki que dejará en la zona decenas de trabajadores en la calle. Defender estas cosas es lo que vale la pena y dignifica al género humano. Ojalá seas el primer toro de la Vega que puedas mirar a los hombres sin miedo.
COSAS DE GARIPIL
¡Hola! Por fin llegaron las vacaciones escolares, pero el dejar de estudiar, no conlleva el dejar de leer. Al contrario. Es la mejor época para empezar y terminar un libro. ¿Ya te has decidido por algún título? Pues en lo que llega a tus manos, pasa y siéntate, te invito a leer este cuento del libro “El rosario de los cuentos”. El incómodo huésped de los Marcelos Lo que para todos era una desgracia, para Blas era una suerte: caer enfermo. Blas enrojecía de envidia cada vez que alguien se ponía amarillo de las uñas de los pies a las orejas, escupía cuajarones de sangre o se moría de frío entre las llamas de la fiebre. Y todo porque sólo una enfermedad justificaba unos días en la ciudad. Tan obsesionado estaba por esta idea que estuvo tentado de levantarse una noche, orinar en su impecable bacinilla de porcelana, deshacer en el orín un puño de pimienta roja, y salir doblado de puro dolor de riñones, pero estalló la Guerra del 36 y todo quedó pendiente: la venta del trigo, la boda del hijo del alcalde, las fiestas del Cristo del Amparo... y la bendita enfermedad de Blas. Volvió la paz -por eso de darle un nombre a tan desastrosa época, de no dejarla mora, sin bautizar- y todos volvieron a sus luchas. También Blas volvió a las suyas. Tenía que ir a la ciudad, tenía que conocerla. Y por si a la guerra le daba por volver, tenía que ser ya, que por las velas que alumbraban, cualquier cosa cabía esperar. Pero lo de orinar sangre ya no le parecía tan maravilloso. Todos los enfermos que visitó, le contaron lo mismo: que los metieron en el hospital, que los atiborraron de medicinas y que los sacaron para llevarlos derechitos al pueblo con la orden de absoluto reposo. Y él no quería ni cama ni píldoras, quería ver casas en el aire, comercios entre cristales, caballos con ruedas y noches con sol, sobre todo eso, noches con sol. Entre todas las ideas que rondaron su cabeza, optó por la primera, que siempre es la mejor, la que vale. Y ni corto ni perezoso se metió unas horas en remojo, se trajeó de pies a cabeza, metió las gallinas en un saco, sacó las pesetillas de la jarra y se subió al borrico. Iría a ver a Marcela, su sobrina-nieta. Y aunque sólo fuera por las gallinas, le daría cama y comida por unos días. Marcela llevaba más de treinta años sin ver a su tío-abuelo. Marcelo, su marido, sólo lo conocía de oídas y por un par de retratos que alguna vez vio bailando de mano en mano en la mesa camilla. "Éste es el tío Blas -señalaba Marcela-, el hermano mayor del abuelo, el único que se quedó soltero". Y los chicos se rascaban la cabeza repitiendo: "No me extraña, no me extraña". Cuando aquella mañana lo vio aparecer con el saco a cuestas en la portería que cuidaba mientras Marcelo repartía los periódicos a los vecinos casi se cae del susto. —¡Oh, tío Blas! ¿Es usted, verdad? -lo reconoció por la pinta- ¡Qué sorpresa! ¿Anda de médicos? —No... no... ando... -iba a decir de gira, de excursión, pero se arrepintió, la gente de la ciudad no entendía que alguien saliera del pueblo para otra cosa que no fuera para ir al médico- de liquidación. ¡Eso es!, de liquidación, quitando las gallinas. Ya no soy un chaval, y me daba tanta pena malvender éstas... -abrió el saco y las gallinas se pelearon por sacar la cabeza- que me dije: "Para que se aproveche el diablo, que se aprovechen los ángeles de Marcela". Y aquí me tienes, a traértelas. A Marcela se le iluminaron los ojos. Hacía tiempo que sus ollas no cocían carne, y para colmo tenía que soportar, con demasiada frecuencia, la imagen de los suyos abriendo de par en par las narices para llenarse el cuerpo del olor a gallo agradecido, liebre pedigüeña o pavo encubridor que procedente de los fogones de los vecinos se colaba por el patio. —¡Cómo se lo agradezco, tío, cómo se lo agradezco! Nos ha dejado la guerra tan pelados que me da donde me duele. Pero antes de irse, me las mata, ¿verdad?, que comerlas ¡vale!, pero matarlas... —¿Matarlas? ¡Ni se te ocurra! Estas gallinas no son para resolverte una comida, son para asegurarte muchas. Si haces memoria recordarás que mis gallinas eran siempre la envidia del pueblo. -Marcela recordó su infancia en el pueblo. Las gallinas del tío Blas, fueran nuevas o viejas, chicas o grandes, gordas o flacas, blancas, negras o rojas, eran siempre las que ponían varias veces al día, las que ponían los huevos más gordos, más brillantes y limpios. De acuerdo que su madre decía que cuando las gallinas del tío Blas ponían, las de los vecinos dejaban de poner, que el tío Blas se pasaba las noches cambiando huevos de nidal... pero fuera como fuera, lo cierto era que el tío Blas era el que más huevos tenía, y ¡qué huevos!- Y éstas, o ponen tres veces al día, o ponen un huevo de tres yemas. Marcela se echó sus cuentas: tener gallinas sueltas en el patio sería un engorro y una molestia para los vecinos que a buen seguro no tolerarían, pero andaba tan escasa de huevos que si el tío Blas aceptara quedarse un par de días para hacerle un gallinero donde tenerlas recogidas podía darse con un canto en los dientes. Y se dio, claro que se dio, porque el tío Blas, nada más ver abierta la flor de sus pensamientos, aceptó y se comprometió a regarla con alma y vida. Cuando Marcelo vio al huésped sentado en su sillón frunció el ceño, pero cuando Marcela le explicó la razón del viaje, lo desfrunció. Con tal de tener huevos... Cuando los chicos sorprendieron a la madre colocando en su cuarto un jergón para el huésped arrugaron el hocico, pero cuando Marcela les explicó la razón del viaje, lo desarrugaron. Con tal de ver huevos en casa... El huésped, ni oía ni veía, vivía. Por las mañanas se levantaba el primero. "Voy a la ferretería de la esquina, a comprar más puntas", decía en cuanto se desayunaba, y Marcela le daba una perra gorda y las chicas que encontraba sueltas. Si ponía el tiempo y el trabajo, no iba a poner el material también. Pero la esquina lo metía en una calle, la calle en una plaza, la plaza en otra calle... y le volaban las horas contemplando los edificios de varios pisos. Aquello no eran casas, eran nidos, nidos en el aire donde las personas vivían como las golondrinas, cantando y revoloteando de ventana en ventana. Y qué felices debían ser teniendo a yema de dedo el sol, la luna, las estrellas... Y sólo cuando el estómago empezaba a hacerle cosquillas desandaba lo andado para llegar a casa con el tiempo justo de sentarse con todos a la mesa. Comía, y nada más comer, metía los pies en una palangana de agua salada que Marcela, asustada, le ponía delante. Tenían que dolerle, se le salían de los zapatos. Y en cuanto los sacaba del agua, volvía a ponerlos en la calle. "Voy a la carpintería -decía-, a ponerle mango al martillo". Y Marcela le apuntaba las señas en la cajetilla de tabaco, que la capital no era el pueblo, que podía perderse, y no quería cargos de conciencia. Pero a los cuatro pasos se olvidaba de la carpintería, del martillo... y le volaban las horas entrando y saliendo de las tiendas, de los bares... y contando los escudos de la plaza, las torres de las iglesias, los ojos del puente... hasta que siguiendo una cola de gente se subía en el tranvía y corriendo sin mover los pies, ¡qué maravilla, qué fantástico!, conseguía llegar a casa con el tiempo justo de sentarse con todos a la mesa. Cenaba y se acostaba, pero en cuanto oía los primeros ronquidos, se levantaba a hurtadillas y a la calle. Era cierto lo que se decía, lo que se imaginaba: las noches no existían en la ciudad, en la ciudad siempre había luz, siempre era de día. Porque al atardecer ocurría algo mágico, algo extraordinario: el sol no se ponía, se dividía en pequeños soles, en muchos y pequeños soles, en solecitos que se metían en peras de cristal para seguir alumbrando sin dar calor. Y él veía de colores el agua de las fuentes, vestirse de amarillo los árboles que de día vestían de verde... y gente, mucha gente en algunos sitios. Aquello era vida, aquello y no el pueblo, tan igual siempre, tan callado, tan viejo. Pasaban los días, las semanas, y ni el gallinero superaba las cuatro tablas sin clavar, ni las gallinas se ponían coloradas. "¿Hay huevos?" preguntaba Marcelo mañana y tarde. "No hay huevos -respondía Marcela decepcionada, harta de rebuscar nidales-, no hay huevos". "¿Han puesto las gallinas?" preguntaban los chicos que veían a todas horas tortillas españolas, francesas, y aunque fueran venenosas, rusas. "Síii... -suspiraba Marcela que le dolía privarlos de las sopas de ajo que conseguía con el pan duro de los vecinos por dárselo a ellas después de varias horas en remojo para ablandarlo- las patas en el suelo". Y al cabo de un mes Marcelo decidió que a falta de huevos lo mejor era carne, y Marcela no tuvo más remedio que mandar al tío Blas al pueblo. —¿Y cuándo quieres que vuelva a terminar el gallinero? -preguntó triste desde el umbral, despidiéndose con la mirada del retrete, del fogón, de los grifos de la fregadera... —Cuando las gallinas pongan tres huevos al día o uno de tres yemas -respondió Marcelo desde el patio, con el cuchillo en la mano. Y el hombre desató el ronzal del borrico de la aldaba del zaguán y salió de la ciudad lamentando muy de veras que para volver fuera requisito imprescindible caer enfermo. Relación de libros publicados por mi autora: María Jesús Sánchez Oliva. Pero antes quiero recordarte que por ser el primero de sus libros me ha distinguido con este espacio en su blog del que me siento tan orgulloso como responsable. Garipil-1995. Reseña: Garipil es un semáforo. Nace con una idea en la cabeza: decir a la sociedad que las máquinas como él nacen para estar al servicio del hombre, para ayudarle en todas las tareas que tiene que realizar, para hacerle la vida más cómoda, pero en ningún caso para suplirlo. Su mensaje es tan aconsejable para niños como para mayores. Letanías-1999. Reseña: Letanías es una colección de historias breves pero completas. El libro ideal para los que quieren leer pero les falta paciencia para enfrentarse a libros con muchas páginas. Algunos de los relatos han sido premiados en distintos certámenes literarios. El rosario de los cuentos-2003. Reseña: En los primeros años de la posguerra española, en un pueblo de Castilla, un cura de la época es incapaz de encauzar a sus feligreses por el camino recto a través del Santo Rosario, como era costumbre. Ante su fracaso decide transformar cada misterio en un cuento. El resultado son quince cuentos para niños de distintas edades. Cada cuento está ilustrado con una viñeta alusiva a la época. Este libro obtuvo el tercer premio en el Concurso de Cuentos Tiflos en su edición de 1996. Cartas de la Radio-2007. Reseña: Cartas de la Radio es una colección de cartas o artículos de opinión escritas y leídas en un programa de radio por María Jesús Sánchez Oliva durante cuatro años. Las cartas van dirigidas a políticos, ciudadanos de a pie, víctimas del terrorismo, instituciones, asociaciones, etc, y no pocas nos llevan a acontecimientos que siguen vivos en nuestra memoria. Cuentos de la Cigüeña (Soles y Lunas)-2014. Reseña: Son doce cuentos escritos en verso con los que las mamás –y los papás- disfrutarán leyéndoselos a sus hijos y los niños aprenderán a amar la poesía a la vez que los cuentos. Para más información sobre los libros, hacer un comentario o simplemente saludarme, , solo tienes que contactar conmigo a través de mi dirección de correo electrónico: garipil94@oliva04.e.telefonica.net Estaré encantado de responderte. Gracias por tu visita y hasta el próximo número.
martes, 31 de mayo de 2016
PORTADA
Queridos lectores: Acaba de salir el número 43 de 30 días, mi periódico, tu periódico, el periódico de cuantos quieran leerlo. Te recuerdo que puedes ser uno de mis corresponsales. Para esto basta con que envíes tus crónicas a: mjsanchezoliva@gmail.com, poniendo en el asunto “30 días” y en el mensaje el lugar de procedencia. NOTA IMPORTANTE Algunos lectores de este periódico, sobre todo los que trabajan con revisores de pantalla, se quejan de que no pueden poner comentarios. Esto puede deberse a varias cosas: problemas con Internet, cambios en la página de Blonger, falta de accesibilidad en algunas opciones… De todos modos, si quieres que tus comentarios aparezcan en cualquiera de las secciones, puedes enviarlos al correo electrónico del blog y aparecerán. Es el siguiente: mjsanchezoliva@gemail.com También la puedes localizar visitando el enlace Página de Perfil. CONTENIDO LA VITRINA: En la agenda cultural hoy recordamos al autor de “Suspiros de España”, y en la sección de libros, encontrarás dos títulos buenísimos. MESA CAMILLA: ¿Creías que España solo tenía una crisis? Pues si te sientas a la mesa camilla verás que tiene tres. CAJÓN DE SASTRE: Mercedes Sanz-Bachiller, una mujer de España. EL ÁLBUM DE LA Lengua: Historia de una expresión que nació en Salamanca. LA BUTACA: Un ejemplo de solidaridad que llega desde muy lejos. CARTA a… Luz Hernández, la periodista española secuestrada unos días. COSAS DE GARIPIL: De “Cuentos de la cigüeña” “El gallo de los humos”. Si has visitado cualquiera de las secciones, mil gracias; si las has visitado todas, un millón. Volveremos a encontrarnos en el próximo número. María Jesús. Seguidores de Honor: Mónica Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 23-IV-2012. Arturo Arias Terceiro. Nacionalidad: argentina. 12-VI-2012. María del Mar Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 29-VI-2013. Concepción Martín Martín (Conchi). Nacionalidad: española. 19-IV-2015.
LA VITRINA
Agenda cultural Recordando al autor de “Suspiros de España”. Antonio Álvarez Alonso, nacido en Martos el 11 de marzo de 1867 fue un pianista y compositor y director de zarzuelas que alcanzó un gran prestigio y reconocimiento en el siglo XIX. Pero, sobre todo, es recordado por ser el autor de “Suspiros de España”, el pasodoble más famoso de España, que incluso ha sido reclamado como himno nacional español. Antonio Álvarez Alonso, huérfano desde muy joven, cursó estudios junto a su hermano en la Escuela Nacional de Música de Madrid, con maestros como Dámaso Zabalza y Emilio Arrieta y Corera. Se le ha denominado como “cartagenero de adopción” por ser en Cartagena donde compuso sus obras más conocidas y donde murió. Su papel como virtuoso del piano fue discreto, pero sobresalió en la composición de obras musicales. Escribió más de 20 zarzuelas en colaboración con letristas famosos de su época: Antonio Paso Cano, Tomás Rodríguez Alenza, Eugenio Gullón y Fernández de Terán, Enrique García Álvarez. Residente en Cartagena desde 1897, permaneció en esta ciudad hasta su muerte que le sobrevino el 22 de junio de 1903. Entre sus obras destacan las zarzuelas “El gran visir”, “Las niñas toreras”, “El traje del alcalde; un cuarteto para cuerda, titulado Las hormigas; un capricho, Danza negra; varias marchas e himnos. Como curiosidad, el compositor marteño ha aparecido recientemente como personaje en la serie de Antena 3 “El secreto de Puente Viejo”, reconocido como uno de los personajes más importantes de la España de finales del siglo XIX. Como homenaje a este marteño ilustre, el Ayuntamiento de la ciudad decidió poner su nombre al nuevo teatro de la ciudad, un moderno espacio escénico con capacidad para 500 personas que fue inaugurado en el año 2006. “Suspiros de España” El pasodoble “Suspiros de España” fue compuesto en 1902 en Cartagena, aunque en 1938 se le añadió la letra por Juan Antonio Álvarez Cantos, sobrino del compositor, para ser cantada por Estrellita Castro en la película Suspiros de España. Para muchos exiliados por la Guerra Civil, el pasodoble “Suspiros de España” simbolizó la nostalgia del país perdido. Posteriormente, el pasodoble ha sido interpretado y versionado por grandes estrellas de la canción como Concha Piquer o Paquita Rico. Además, ha sido utilizado en numerosas películas españolas, como “Ay Carmela” de Carlos Saura, “La estanquera de Vallecas”, “Soldados de Salamina” o “Buen viaje, excelencia”. Además, un arreglo de este pasodole fue utilizado como sintonía de la serie “Pepa y Pepe” de Televisión Española (1995). Los libros de este mes Título: El otro árbol de Guernica. Autor: Luis de Castresana. Reseña: Guerra civil española. Un grupo de niños vascos, hijos de republicanos, son exiliados a Bélgica, donde permanecen los tres años que duró la contienda. Santiago tiene doce años. Es un chico despierto, agradecido, de ideas claras y firmes resoluciones. Su madre le encarga proteger a Begoña, su hermana menor. No solo se ocupa de ella, también se ocupa de los demás niños españoles. Es el líder del grupo. En el patio del albergue hay un árbol, el que acabará siendo el otro árbol de Guernica. Entorno al árbol discurren tres años de añoranzas, de enfrentamientos y reconciliaciones, de nuevas amistades, de lágrimas, de risas, de incertidumbres, de juegos… de reflexiones y sucesos que nos llevan a la conclusión de que si los que hacen una guerra la tuvieran que vivir, no volvería haber ninguna. Título: Las armas y las letras : literatura y Guerra Civil (1936-1939). Autor: Andrés Trapiello. Reseña: Considerado ya un libro clásico, "Las armas y las letras" fue en su día algo más: una mirada libre, minuciosa y completa sobre la literatura en la guerra civil española. Desfilan por sus páginas cientos de escritores, el célebre y el desconocido, el audaz y el cobarde, el perseguido y el perseguidor, el activista y el silencioso o silenciado..., todos buscando para sí y para su tiempo una salvación que no siempre fue posible. Andrés Trapiello consigue darnos lo mejor de aquellos años en una historia que muchos leyeron como una novela, pero que es además una mirada tan veraz como misericordiosa, y tan necesaria como imprescindible. Título: Las armas y las letras : literatura y Guerra Civil (1936-1939). Autor: Andrés Trapiello. Reseña: Considerado ya un libro clásico, "Las armas y las letras" fue en su día algo más: una mirada libre, minuciosa y completa sobre la literatura en la guerra civil española. Desfilan por sus páginas cientos de escritores, el célebre y el desconocido, el audaz y el cobarde, el perseguido y el perseguidor, el activista y el silencioso o silenciado..., todos buscando para sí y para su tiempo una salvación que no siempre fue posible. Andrés Trapiello consigue darnos lo mejor de aquellos años en una historia que muchos leyeron como una novela, pero que es además una mirada tan veraz como misericordiosa, y tan necesaria como imprescindible.
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