domingo, 1 de noviembre de 2026

PORTADA

Queridos lectores: Acaba de salir el número 138 de 30 días, mi periódico, tu periódico, el periódico de cuantos quieran leerlo. Aviso: Como cada mes de diciembre el próximo número saldrá a mediados. NOTA IMPORTANTE A partir de esta fecha (30-Y-2026) y a sugerencia de algunos lectores se agregan dos entradas al periódico: El juego de las preguntas. Consiste en hacer una pregunta (relacionada con la cultura generalmente) que los lectores pueden responder. Las respuestas y el número y nombre (pueden ser seudónimos) de los acertantes se comunicarán en el número siguiente, y a final de año, la persona que más aciertos haya tenido, podrá figurar como seguidora de honor en la portada. Y El mirador de la poesía. Consiste en publicar poemas de poetas consagrados, desconocidos o aficionados, que se consideren, claro está, aceptables. Las respuestas a las preguntas para concursar y el envío de poemas para ser publicados solo se recibirán en el correo electrónico de Garipil que figura al final de su sección “Cosas de Garipil”. LO MÁS DESTACADO ENTRE AGOSTO Y OCTUBRE LA VITRINA: Luis Zueco es el autor que hoy nos invita a leer su último libro: El juicio. MESA CAMILLA: El abrazo de la ignorancia (Última entrada de octubre en Salamanca RTV Al Día). EL JUEGO DE LAS PREGUNTAS: Respuesta a la pregunta del número de julio. CAJÓN DE SASTRE: Entrevista a Laura García- Lorca de los Ríos. EL ÁLBUM DE LA Lengua: Mayúsculas y minúsculas de san. LA BUTACA: ¿Sabes por qué el anillo de compromiso se lleva en el cuarto dedo? He aquí la respuesta según una leyenda china. EL MIRADOR DE LA POESÍA: Enfrentamiento (María Jesús Sánchez Oliva). CARTA a… todos los ferroviarios. COSAS DE GARIPIL: La trampa doble (X relato de Letanías). Si has visitado cualquiera de las secciones, mil gracias; si las has visitado todas, un millón. Volveremos a encontrarnos en el próximo número. María Jesús Sánchez Oliva. Seguidores de Honor: Mónica Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 23-IV-2012. Arturo Arias Terceiro. Nacionalidad: argentina. 12-VI-2012. María del Mar Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 29-VI-2013. Concepción Martín Martín (Conchi). Nacionalidad: española. 19-IV-2015. Claudio Hernández Díaz (pintor). Nacionalidad: española. 30-VI-2020.

LA VITRINA

Queridos lectores: En este número soy yo el elegido para invitaros a leerme. Por si decidís aceptar mi invitación, me presento y os adelanto mi contenido. Mi título: El juicio Mi autor: Zueco, Luis Esto me han dicho que os adelante: La joven Angélica Díez llega junto a su padre a Madrid para empezar una nueva vida. La capital se ha convertido en un lugar de contrastes, donde convergen las ideas ilustradas que se propagan por Europa e instituciones como la Santa Inquisición, que se resiste a morir. Para darse a conocer en la sociedad madrileña, Angélica acude a Goya y le pide un retrato. Sin embargo, la joven ignora que este los unirá en una peligrosa trama relacionada con la Inquisición, los Caprichos y un rumor que podría acabar con el maestro: se dice que Goya ha pintado a una mujer al desnudo. Si abres mis hojas, abriré tus ojos

MESA CAMILLA

El abrazo de la ignorancia El Milei de la motosierra, llamarlo presidente de Argentina es ofender a un país muy querido por los españoles y a todos los argentinos de bien, se presentó hace unos días en España sin que nadie lo hubiera invitado, y haciendo uso de su nula educación, su excesiva maldad y todos sus fantasmas mentales, se ha dedicado a acusar al presidente del Gobierno de todos los abusos de poder y de todas las barbaridades que su vergonzosa motosierra comete en su propio país. Tampoco se ha marchado sin hacer buen uso de su lengua viperina para insultar a diestro y siniestro a los periodistas, a los medios de comunicación y a todos los españoles, dejando en vergüenza, incluso, a todos los argentinos que residen en España. El abrazo de bienvenida y de despedida con la Ayuso de los madrileños dejó a las claras otra de sus taras: la ignorancia. Esta nefasta política española no necesita sus instrucciones para utilizar con éxito la motosierra del poder que permite a los desequilibrados gobernantes acabar con los más elementales derechos de los ciudadanos, sabe manejarla, incluso, mejor que él, y solo resta, sobre todo por los argentinos que no lo votaron, tocar madera para que ni se le ocurra devolverle la visita, que ya tienen bastante.

EL JUEGO DE LAS PREGUNTAS

Pregunta y respuesta anterior: El 23 de octubre de 1940 Hitler y Franco se reunieron en Hendaya para negociar la entrada de España en la II Guerra Mundial. ¿Cómo se llamaba el vagón del tren donde tuvo lugar la histórica entrevista? Respuesta: Érika. Jugadores: Ninguno. Pregunta: ¿Qué sucedió el 10 de octubre de 1582? Respuesta: Nada. Ese día no existió por coincidir con el cambio del calendario. Jugadores: Ninguno. En este número no hay pregunta.

CAJÓN DE SASTRE

Entrevista a Laura García Lorca 6 de junio de 2025 PARA LA NACION Laura Ventura GRANADA.— Hace 35° a la sombra y aún faltan tres semanas para que arribe el verano. En el moderno edificio vidriado y de cemento no hay rastros de aquel calor. Desde los ventanales del Centro Federico García Lorca se ven rincones de la Catedral, la plaza de la Romanilla y las longevas palmeras. Las terrazas de los bares arrojan spray a los comensales para refrescar su permanencia debajo de las sombrillas ante un vermú o un gazpacho. Laura García-Lorca de los Ríos (Nueva York, 1954), hija de Francisco García Lorca, hermano del gran poeta andaluz, baja a la planta principal para recibir a LA NACION y después desandar aquel camino de ascensores y pasillos hasta su escritorio. En el trayecto presenta a su equipo de colaboradores a medida que recorre las instalaciones. Ingresa en su oficina, también vidriada, sin cortinas, y conduce a una mesita redonda donde hay un vaso de plástico con flores naturales que perfuman el encuentro. La mirada de la mujer es cautivadora: tiene los icónicos ojos de su tío. “Ay, Argentina. Muchas gracias. El apoyo por vuestra parte ha sido siempre tan importante y tan fuerte, y la presencia de Buenos Aires, no solo durante la vida de Federico, sino después del asesinato, la labor que se ha hecho desde allá, editorial, en producciones teatrales, en tantas cosas, y durante todos los años de la dictadura española, ha sido, como sabe todo el mundo, importantísima. Nuestra gratitud siempre con Argentina”, comienza esta dama la conversación, graduada en Literatura Española en la Universidad de Cambridge, quien pide que no se la trate de usted. Lleva en su sangre dos estirpes de intelectuales, no solo la de su tío y la de sus padres, profesores en la Universidad de Columbia. En la rama materna se encuentra Fernando de los Ríos, su abuelo, escritor, uno de los impulsores del socialismo en España y además sobrino del gran pedagogo Francisco Giner de los Ríos —creador de la Escuela Libre de Enseñanza y profesor de Lorca—. Federico García Lorca tuvo tres hermanos: Isabel, Concepción y Francisco. Los dos últimos, tres hijos cada uno, herederos naturales del legado de su tío. Los de Concepción murieron; mientras que las hermanas García-Lorca de los Ríos, Gloria, Isabel y Laura, participan hoy del Patronato de la Fundación García Lorca, aunque la que lleva las riendas de esta maquinaria tan poderosa es la más joven de ellas, Laura. El Centro Federico García Lorca se inauguró en 2015, con muchas tribulaciones y sin los fondos con los que distintos gobiernos prometían brindarle. Además, como institución tuvo sus detractores. El objeto de polémica era dónde debía permanecer el archivo de Lorca. ¿Continuar en la Residencia de Estudiantes en Madrid o mudarse a Granada? “Me parecía que tenía sentido que su obra estuviera aquí. Y que fuera Granada el centro desde donde irradiar la maravilla de este archivo”, sostiene la Presidenta de la Fundación García Lorca y directora de este espacio interdisciplinario, donde se exhibe, por ejemplo, Federico García Lorca/Guillermo Kuitca. Vals en las ramas, una muestra del artista argentino, y donde a fin de mes Leila Guerriero se presentará en el marco del ciclo Palabras en la Alhambra. -Imagino las complejidades que debe tener conducir e impulsar este centro. ¿Cuál es la parte más ardua de tu gestión? -Crear este proyecto, que debiera haber sido muy fácil, ha sido dificilísimo. Desde el año 1995, que dirigí y abrí al público por primera vez la Huerta de San Vicente [donde veraneaba la familia García Lorca]. Hasta 2017, no ha habido un acuerdo ni un apoyo fuerte y explícito al proyecto, lo cual es difícil de entender, pero afortunadamente hemos entrado en una nueva fase en la que estamos recibiendo más apoyos y podemos empezar a hacer el programa internacional para el que se ha construido este centro, con fondos públicos de todas las instituciones españolas, nacionales y locales, y fundamentalmente con fondos europeos. Hay un consorcio que es público, donde participan el Ministerio de Cultura, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Granada y la Diputación de Granada. La Unión Europea aportó 14 millones para la construcción de este espacio, y en este sitio, en pleno centro, y ese fue el arranque. -¿Cuál es tu misión en este centro, además de cuidar y velar por el legado, los objetos y la obra de Federico García Lorca? -Aquí no hay que inventar nada, simplemente queremos reflejar una realidad, que es que la figura de Lorca está presente en el mundo entero, en la vida de no solo lectores, espectadores, sino intelectuales, investigadores y artistas. Es decir, hay una presencia muy viva que vemos, por ejemplo, en Guillermo Kuitca, entre otros. -Sobre el archivo, en una muestra reciente decías que en el Centro había “posibilidades de futuro”. ¿Cuáles son tus planes? -Los investigadores, los tres curadores de la exposición Lorca y el archivo Memoria en Movimiento, han encontrado, trabajando en este proyecto, documentación nueva, documentación que no se conocía. Y seguirán encontrando. Cosas gordas no creemos que haya. Hay un documento muy emocionante y maravilloso y terrible. En un papelito arrancado de una libreta, apuntó Lorca las obras que tenía en la cabeza, algunas empezadas y otras sin empezar. Y esa nota la escribió en el 1936. Pero siempre persiste un misterio. -¿Cuál? -El misterio de la voz de Federico…. Y si está en algún lado, está en Buenos Aires. Apareció con frecuencia en varias entrevistas. Creo que más de una vez en Radio Stentor, que es donde están esas imágenes conocidas de él hablando por el micrófono de la radio. Encontrar aquel archivo es muy complicado, además en esa época se reutilizaban las cintas, con lo cual se puede haber grabado encima. Aunque no sé, ya era tan conocido, que a lo mejor alguien tuvo la precaución de no reutilizar la suya. -¿Tenés alguna pista? ¿Hay archivos privados quizá de personas que no quieran ceder esos bienes? -Ojalá fuera eso. Ojalá lo tuviera alguien, aunque sea escondido y algún día salga. -Hay un archivo en Londres, que perteneció al crítico literario Rafael Martínez Nadal, ¿quizá esté allí? ¿Hay planes o existe la posibilidad de que regrese aquel archivo a España? -Ese archivo va a seguir estando allá. Ojalá acabe en la Fundación García Lorca, porque realmente es donde mejor está todo. Es poco lo que está disperso. -Tu familia tuvo un rol fundamental para construir y conservar el archivo de tu tío. -Sí, sobre todo mi padre y mis tías. Fue impresionante lo que hicieron, porque el día que fusilan a su hermano son conscientes de que su vida cambia para siempre y que se tienen que dedicar a la preservación, a la conservación y difusión de la obra. Fue una gran responsabilidad. -¿Cómo se fue conformando el archivo de Federico García Lorca en épocas de peligro? -Desde esconder el original de La casa de Bernarda Alba en un depósito de trigo a sacar, mi abuela, manuscritos a Francia. En fin, una entrega de la familia y de los amigos enorme. Durante la guerra mi tía Isabel le escribe a un íntimo amigo de la familia, Antonio Rodríguez Espinosa, que estaba en Madrid, y le pide, por favor, que vaya al piso de la calle Alcalá donde había vivido Lorca a sacar todo lo que hubiera de manuscritos. Y fue. Se encontró con una nota pinchada en la puerta que decía: “Milicianos: esta es la casa del poeta, respetadla”. Y ahí estaban las cosas y se las pudo llevar. También está el caso de mi tía materna, Rita María Troyano de los Ríos, quien tomó un camión y fue por las casas de los amigos recogiendo cosas de la familia García Lorca, enseres, cosas de plata, manteles, libros, lo que le parecía más importante. Y en un barco nos trajo a Nueva York lo que había salvado. -El fantasma de tu tío te ronda desde niña. ¿Imaginás cómo sería si hubieses nacido en otra familia? -Claro. Seguramente me hubiese dedicado a la edición. Por un tiempo creí que quería ser actriz y trabajé como actriz, pero no era muy buena, ni tenía una vocación suficientemente fuerte. -¿Interpretaste algún personaje de tu tío? -Hice Doña Rosita, que es de mis obras favoritas, en Columbia, precisamente, cuando estaba estudiando teatro. Y la dirigió Margarita Ucelay, la hija de Pura Ucelay. En España hice una versión de La zapatera prodigiosa, dirigida por Alfredo Mañas. -¿Cuándo decidiste dedicarte a velar por la obra de García Lorca? -Vivía en Madrid, ya eran los ochenta. Primero decidí dejar la actuación y empecé a ordenar el archivo familiar materno, los papeles de mi abuelo, Fernando de los Ríos, que fue tan importante en la vida de los García Lorca. Pensaba también en hacer una colección de literatura para jóvenes, porque observaba que los niños leían bastante, pero había un momento a partir de los 13 o 14, en que la tendencia era dejar. Era una colección pensada para esas edades, hasta la universidad, variada, con prólogos escritos por gente muy conocida. Y mientras estaba trabajando en esas dos cosas, mi tía Isabel me mandó a Granada: “Le he dicho al alcalde que vas a dirigir La Huerta de San Vicente”, me dijo. Yo estaba horrorizada, nunca había pensado en ocuparme de las cosas de mi tío. No fue buscado, ni mucho menos. Vine asustada y sin ganas. Pero al final para mí también ha sido una cosa estupenda. Una familia atravesada por la tragedia? Primero fue Manuel Fernández Montesinos, el alcalde de Granada, socialista, y esposo de Concha García Lorca, la hermana del poeta. Los militares que se hicieron con el control de la ciudad en julio de 1936 lo detuvieron en el Ayuntamiento y lo fusilaron. La familia sufriría quince días después otra tragedia: la de Federico García Lorca. En Manhattan, en la calle 116 y Riverside, a metros de la Universidad de Columbia, se creó un hogar con acento español que Laura García-Lorca de los Ríos llama “la casa del exilio”. Allí llegaron a convivir varias generaciones de su familia: sus bisabuelas maternas, la madre de su abuelo Fernando de los Ríos y su abuela Gloria Giner. Fue su abuelo quien logró comunicarse con la familia García Lorca desde Washington cuando estalló la Guerra Civil: “Nos encontramos en Nueva York y allí rehacemos nuestras vidas”. Los hermanos García Lorca quedaron separados por la guerra. “Mi padre, Francisco, estaba en Bruselas, porque era diplomático. Estaba junto con su hermana Isabel y pudieron salir hacia Nueva York y reencontrarse con parte de la familia. Mi tía Concha y mis abuelos pudieron salir cuando terminó la Guerra Civil”, explica. Los padres de Laura García Lorca se dedicaron a la docencia: trabajaron en la Universidad de Columbia y tuvieron a sus hijos allí; su abuelo, en la New School for Social Research; su abuela Gloria, en la Columbia Teachers College. En aquella casa se reunían también otras personalidades en el exilio, como Jorge Guillén, miembro de la Generación del 27, con sus hijos Teresa y Claudio [académico que introdujo en España la Literatura Comparada]. -¿Cómo vivía tu familia el crimen de tu tío desde el exilio? ¿De qué modo estaba presente él en ustedes? -Era una mezcla. Mi padre estuvo muy deprimido prácticamente toda su vida a partir de la guerra. En cambio, el carácter de mi abuela Gloria y de mi madre era muy alegre y muy fuerte. -¿En algún momento tu papá, tus tías o tus abuelos tuvieron la esperanza de que Federico estuviese vivo o siempre supieron que lo habían matado? -Supieron que lo habían matado. Y entonces en la casa había esa mezcla, era una casa por un lado alegre, donde se cantaba mucho, donde se recibían muchísimos amigos, la casa estaba muy viva, pero de repente entraba esa pena y ese silencio y ese horror. Pero hacían todo por transmitirnos lo menos posible esa pena, por lo que mi padre hablaba poco de Federico. -Eran muy cercanos. -Estaban unidísimos. Federico, sobre todo, confiaba muchísimo en su criterio. Mi papá era siempre su primer lector. -¿Cuánto tiempo después de la muerte de Lorca pudo marcharse del país el resto de la familia que permanecía en España? -Mis abuelos y mi tía Concha, con sus tres hijos, tuvieron que esperar hasta el final de la guerra, en Granada. Cuando terminó la guerra lograron tener un permiso para ir a Madrid. Y en Madrid tuvieron que esperar otro tiempo para obtener el permiso para salir de España. No quiero pensar lo que fueron esos días para ellos. -¿Por qué pensás que mataron a Federico García Lorca? ¿Fueron por él? Hay varias teorías: una sostiene que se trataba de una rencilla familiar y que quisieron vengarse del padre del poeta. ¿O se trató de una cuestión ideológica? -Definitivamente no era una cuestión personal; era lo que él representaba. Sus ideas políticas fundamentalmente, su apoyo al proyecto de la República, su cercanía con Fernando de los Ríos, su apoyo a un programa progresista para una España más libre y más moderna. Y también su homosexualidad, la envidia de su éxito, ese conjunto de cosas. Y no una rencilla personal ni muchísimo menos. -Había iniciado un proyecto para llevar teatro por todo el país con su compañía La Barraca. -Sí, él tenía esa convicción de la importancia de una cultura popular. -Te quiero hacer una pregunta compleja… -No me importa. Pregúntame lo que quieras. -¿Dónde pensás que está el cuerpo de Lorca? ¿En una fosa común? ¿Por qué tu familia no ha llevado a cabo una búsqueda activa por encontrar sus restos? -Bueno, hay algo que se sabe, ¿no? Que fue fusilado con otras tres personas [el maestro de escuela Dióscoro Galindo y los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas]. Nosotros, como hemos dicho siempre, no estamos buscando sus restos. Pensamos que es simbólicamente mucho más fuerte que sus restos estén mezclados con los de otras víctimas. Y que su nombre ahí debe aparecer en orden alfabético. En la G de García, junto con todos los demás. No queremos diferenciarle ahí. Consideramos que ese es un espacio de memoria. Y que él es tan víctima como los demás fusilados. No es ahí donde queremos destacarlo. Él está recordado a diario, desde aquí hasta el otro lado del mundo. Recordado, celebrado, representado, querido. Creo que es importante ponerse en la realidad de esa búsqueda. ¿Qué significa? Que hay que excavar. Que hay que revolver entre restos de otros. Seleccionar. Comprobar si este es el ADN del famoso o no. El que no es, otra vez se echa el hoyo. El que es, se destaca. Iremos a Víznar a llorar a todas las víctimas. Y la de Lorca. -Otra teoría sobre su muerte es que Lorca fue asesinado la madrugada tras su detención, que no estuvo detenido algunos días. -Sabemos que estuvo detenido en Granada… no sé si fueron tres días. Tuvo que estar en el Gobierno Civil. Y fue Manuel de Falla a rogar que lo salvaran. Y fue la criada a llevarle comida, aunque no lo vio. -¿Tenían la intención de matarlo o lo querían asustar? -Me temo que tenían la intención clara. -Lorca murió tan joven, con tantos proyectos. ¿De cuál tenés más certeza? -Una obra que quería escribir, La bola negra, en la que está inspirada La piedra oscura, de Alberto Conejero, que dirigió Pablo Messiez. -Hay una foto icónica de Lorca en Columbia, con una bola negra que, lamentablemente, no existe más. -Sí, qué pena que no la hayan repuesto. Mira, ahora que lo pienso, hay una iniciativa de hacer un monumento a Lorca en Nueva York, y debería ser ese: reponer la bola. -Las obras de Lorca se representan en todo el mundo y desde el año 2017 quedaron libres de derechos. Hay una proliferación de representaciones y de publicaciones. ¿Eso te preocupa? -Eso es inevitable. Lo que más me preocupa es que hay, por ejemplo, muchas ediciones que no nos llegan. Porque cuando los derechos estaban en vigor, tenían que pedir autorización y pedíamos que nos mandaran las publicaciones, que nos tuvieran al tanto de las representaciones. Eso, para el archivo, no es bueno. En cuanto a lo demás, cosas malas sobre Federico se han hecho siempre y se seguirán haciendo, por ejemplo, ediciones que no son muy cuidadas. Pero creo que su obra resiste todos los desmanes. -¿Qué te gustaría lograr? ¿Qué te falta? ¿En qué estás trabajando? -Falta dinero. Con más dinero me daría por contenta. -¿Para hacer un festival, más exposiciones? -Para hacer más de todo. Es lo único que falta. Porque proyectos, ideas, siempre hay cosas estupendas. Pero hay que poder financiarlas. -¿Cómo ha respondido la gente a la existencia de este Centro? -Bien, pero me gustaría que viniese más público. Como llevamos tantos años con esa incertidumbre, con tan pocos apoyos, el centro con actividad no suficiente. Ahora empezamos a darnos cuenta de que el centro empieza a conocerse y a tener una programación estable. -Tenés un trabajo que vuelve constantemente al recuerdo familiar, al dolor. -Es difícil separarse emocionalmente. Es pesado, pero tiene tantísimas gratificaciones que compensa de sobra.

EL ÁLBUM DE LA LENGUA

Mayúsculas y minúsculas de san, santo y santa Los tratamientos san, santo y santa, cuando no forman parte de un nombre propio, se escriben con minúscula. Uso inadecuado * El papa León XIV visita Asís, la tierra de San Francisco. * Así era el verdadero rostro de Santa Teresa de Jesús. * La vida de Santa Laura Montoya llega a las librerías con la novela La mujer que abrazó la selva. Uso adecuado * El papa León XIV visita Asís, la tierra de san Francisco. * Así era el verdadero rostro de santa Teresa de Jesús. * La vida de santa Laura Montoya llega a las librerías con la novela La mujer que abrazó la selva. La Ortografía de la lengua española indica que los tratamientos que son apelativos que se usan para dirigirse o para aludir a una persona, se escriben con minúscula inicial, ya que son adjetivos o nombres comunes. Así, no es apropiado escribir los antenombres (es decir, aquellos tratamientos que siempre se anteponen al nombre propio), como san, santo/a, don, doña con mayúscula. En cambio, la obra mencionada señala que estos términos sí se escriben con mayúscula cuando no funcionan como tratamientos, sino que forman parte de un nombre propio, como puede ser un topónimo, el nombre de un monumento o de una festividad; por ejemplo: «Vivió dos años en San Francisco», «Nos vemos en la plaza de Santa Catalina» o «Empieza el veranillo de San Miguel». Por último, se recuerda que el tratamiento san se escribe sin tilde, pues los monosílabos no se acentúan, salvo aquellos a los que les corresponde la tilde diacrítica. Recomendación de la FUNDÉU

LA BUTACA

Curiosidades ¿Sabes por qué el anillo de compromiso se usa en el cuarto dedo? Existe una leyenda china que lo puede explicar de manera bonita y muy convincente... Los pulgares representan a los padres. Los índices representan a tus hermanos y a tus amigos. El dedo medio o corazón te representa a ti mismo. El dedo anular (cuarto dedo) representa a tu pareja. El dedo meñique representa a los hijos. Leyenda enviada por Amparo desde Cantabria.

EL MIRADOR DE LA POESÍA

Enfrentamiento Por un toro de la dehesa dos toreros se enfrentaron, el uno dijo es mi fiera, el otro no es de cristianos. La cuadrilla en la barrera oye la voz de ambos bandos, si este toro no se entrega, al alimón lo lidiamos. Del reloj las trece y media, del año un enero opaco, la afición no quiere fiesta pero el capote está echado. -Tengo espadas de centellas. -Yo banderillas de rayos. -Soy el as de las faenas. -Yo el rey de los muletazos. -Esta capa rinde bestias. -Pueden más mis mil caballos. -Cortaré las dos orejas. -Yo cuatro patas y un rabo. El toro brama en la arena, los toreros se asustaron, Salga la cuadrilla fuera que nuestro sitio es el palco. Entre el pelo de la dehesa lloran la luna y el árbol, amapolas en la tierra, soledad entre los arcos, puntillas a las estrellas, lirio en las astas colgando, embestidas a la siesta, cornada al nardo más blanco y lágrimas de mis saetas preguntando al toro bravo por qué no baja a la arena quien al ruedo te ha sacado. María Jesús Sánchez Oliva Poesía es sentir hondo, pensar derecho y hablar cantando Enfrentamiento Por un toro de la dehesa dos toreros se enfrentaron, el uno dijo es mi fiera, el otro no es de cristianos. La cuadrilla en la barrera oye la voz de ambos bandos, si este toro no se entrega, al alimón lo lidiamos. Del reloj las trece y media, del año un enero opaco, la afición no quiere fiesta pero el capote está echado. -Tengo espadas de centellas. -Yo banderillas de rayos. -Soy el as de las faenas. -Yo el rey de los muletazos. -Esta capa rinde bestias. -Pueden más mis mil caballos. -Cortaré las dos orejas. -Yo cuatro patas y un rabo. El toro brama en la arena, los toreros se asustaron, Salga la cuadrilla fuera que nuestro sitio es el palco. Entre el pelo de la dehesa lloran la luna y el árbol, amapolas en la tierra, soledad entre los arcos, puntillas a las estrellas, lirio en las astas colgando, embestidas a la siesta, cornada al nardo más blanco y lágrimas de mis saetas preguntando al toro bravo por qué no baja a la arena quien al ruedo te ha sacado. María Jesús Sánchez Oliva Poesía es sentir hondo, pensar derecho y hablar cantando