¡Hola!: Desconecta el
televisor, deja el móvil donde ni lo veas ni lo oigas, siéntate en tu sillón
favorito, cierra los ojos y permíteme que te lea el capítulo XVI de Bella Luna
en lo que el sueño te manda a la cama para recuperar las fuerzas perdidas
durante el día.
LA ESTRELLA BENJAMINA
Tarri estaba tan rendida de dormir noche
tras noche sentada en una silla junto a la puerta de la calle para evitarle
extrañas visitas a Bella Luna que sus ojos estaban opacos y andaba hecha un
cuatro porque sus huesos se habían doblado. “¿Quién va a cuidar de mi flor si
yo no vuelvo a ponerme derecha y mis ojos no se aclaran?” En contra de su
voluntad, para desdoblar sus huesos, decidió dormir en su cama unos días. Una
de aquellas noches, entre dormida y despierta, se levantó y entró en el cuarto
de Bella Luna, para darle un beso y comprobar si estaba bien arropada. Al
salir se le fue el santo al cielo y dejó
el balcón abierto de par en par. El viento se levantó de repente y entró en el
cuarto para jugar con los cabellos de Bella Luna y besar sus mejillas. La niña
se despertó y al verse libre saltó de la cama y se apoyó en la barandilla del
balcón. Vio en el cielo muchas estrellas y se animó a llamarlas por el nombre
de su color.
—Estrella rosa, ¡ven a decirme una cosa;!
estrella azul, ¡ven a decirme lo que sabes tú;! estrella amarilla, ¡ven a
sacarme de esta pesadilla...! ¿Es verdad, estrellas de colores, que vosotras
contáis mentiras a los niños cuando duermen por las noches?
El viento amainó con la misma rapidez con
la que abrió sus alas y una senda de luz se extendió desde el cielo hasta el
balcón. Bella Luna no quitaba ojo. Vio a lo lejos un punto blanco que poco a
poco se acercaba desde el cielo a la tierra. “¡Si es una estrella blanca con vetas de oro y de plata que viene
para hablar conmigo esta noche!” La estrella avanzaba y por fin se posó en la
barandilla del balcón. Bella Luna sentía que el corazón le saltaba en el pecho
como un gorrión en la jaula cuando ve que una mano le abre la puerta. Iba tan
radiante de belleza y de alegría que Bella Luna se emocionó y se dejó encantar
por sus mágicas palabras.
—Soy la estrella benjamina. Todas las
estrellas nos hemos reunido en el firmamento porque tu llamada convocó una
asamblea urgente y general. La reina de las estrellas me propuso a mí como
embajadora por ser niña como tú, y todas mis hermanas aprobaron la propuesta
con su voto favorable. ¿Te gustaría comprobar por ti misma que las estrellas no
contamos mentiras? Si vienes conmigo te llevaré al paraíso donde las estrellas
guardamos los sueños hasta que los hombres los llaman para transformarlos en
realidades.
—Claro que me encantaría ir pero yo tengo
pies, y sin alas, no podré sostenerme sobre
las nubes.
—¡Oh!, para los sueños no hay nada
imposible. Mira qué aeronave de nácar y de esmeraldas viene a buscarnos. Vamos
aprisa que en un suspiro nos sacará del lugar de las amargas realidades y nos
dejará en el lugar de las dulces ilusiones.
Bella Luna no lo pensó ni una sola vez. Empezó
a andar de puntillas y abrir y cerrar puertas con sigilo para que su madre no
se despertara. En una bolsa de tela verde con lunares blancos colocó dos
vestidos y un par de zapatos. Con aquel ligero equipaje se embarcó en la
aeronave y se volvía loca de alegría
cuando oía decir a la estrella benjamina:
—No sé por qué sucede esto, pero los
mayores tienen tanto miedo a los sueños que ni se atreven a llamarlos. ¿No les
dará pena que se pierdan entre sus mentiras cuando ellos sólo pretenden ser
verdad? A veces es preciso que vean que los sueños se les van de las manos para
que los llamen desesperados con la firme voluntad de transformarlos en
realidades.
Cuando Tarri entró en el cuarto de su hija
con la bandeja del desayuno se le desdoblaron los huesos del susto. “¡Dios mío,
han raptado a mi hija! ¡que se muera el ladrón de un síncope! ¡No! Mejor que
viva para que lo mate yo”. Rastreó toda la casa. Se subió en el tejado como si fuera un gato
y una a una levantó todas las tejas. De su minucioso rastreo no halló más
huellas que las ropas de la cama alborotadas y dos perchas y una balda del
armario vacías.
Llegó Ñoto aquel jueves pero tuvo que
renunciar a ir al mercado para vender sus cestos. Con presteza y angustia fue a
demandar ayuda a las autoridades de la ciudad. El alcalde publicó un bando ofreciendo
una sabrosa recompensa en metálico para
quien facilitara alguna pista válida. La Guardia Civil peinó
todas las aldeas de la zona y controló
las entradas y salidas en todas las puertas de la ciudad. También
fueron inspeccionadas las casas donde se albergaban gentes sospechosas por su mala pinta.
Tarri y Ñoto veían pasar uno y otro día
sin noticias halagüeñas y el terror empezó a cundir en sus corazones de padres.
María Jesús Sánchez Oliva.
Relación de libros publicados por mi autora: María Jesús Sánchez Oliva.
Pero antes quiero recordarte que por ser el primero de sus libros me ha
distinguido con este espacio en su blog del que me siento tan orgulloso como
responsable.
“Garipil” (1995).
Reseña: Garipil es un
semáforo. Nace con una idea en la cabeza: decir a la sociedad que las máquinas
como él nacen para estar al servicio del hombre, para ayudarle en todas las
tareas que tiene que realizar, para hacerle la vida más cómoda, pero en ningún
caso para suplirlo. Su mensaje es tan aconsejable para niños como para mayores.
“Letanías” (1999).
Reseña: Letanías es una colección de historias breves pero completas. El
libro ideal para los que quieren leer pero les falta paciencia para enfrentarse
a libros con muchas páginas. Algunos de los relatos han sido premiados en
distintos certámenes literarios.
“El
rosario de los cuentos” (2003).
Reseña: En los primeros años de la posguerra española, en un pueblo de
Castilla, un cura de la época es incapaz de encauzar a sus feligreses por el
camino recto a través del Santo Rosario, como era costumbre. Ante su fracaso
decide transformar cada misterio en un cuento. El resultado son quince cuentos
para niños de distintas edades. Cada cuento está ilustrado con una viñeta
alusiva a la época. Este
libro obtuvo el tercer premio en el Concurso de Cuentos Tiflos en su edición de
1996.
“Cartas de la Radio” (2007).
Reseña: Cartas de la Radio es una colección de cartas o artículos de
opinión escritas y leídas en un programa de radio por María Jesús
Sánchez Oliva durante cuatro años. Las
cartas van dirigidas a políticos, ciudadanos de a pie, víctimas del terrorismo,
instituciones, asociaciones, etc., y no pocas nos llevan a acontecimientos que
siguen vivos en nuestra memoria.
“Cuentos de la Cigüeña (Soles y Lunas)” (2014).
Reseña: Son doce cuentos escritos en verso con los que las mamás y los
papás disfrutarán leyéndoselos a sus hijos y los niños aprenderán a amar la poesía
a la vez que los cuentos.
“Los días perdidos” (2018).
Reseña: En esta novela se narra la historia de Ara, una mujer que de
forma inesperada tiene que enfrentarse a una ruptura matrimonial. El impacto la
lleva a recluirse en su ático de soltera. Tras varios años de aislamiento, al
salir de casa una mañana, la avería del ascensor la obliga a bajar andando
todas las plantas del edificio. En cada planta se encuentra con una mujer que
le cuenta su historia. Son mujeres muy distintas unas de otras, pero todas, por
distintas razones, han perdido muchos días de su vida. Ya en la planta baja se
encuentra con Daniel, el único vecino del edificio que también ha perdido
muchos días inútilmente, y de forma espontánea los dos deciden no perder ni uno
más. Primer “Premio Tiflos” 2013.
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saludarme, solo tienes que contactar conmigo a través de mi dirección de correo
electrónico:
Mariaje30dias@gmail.com
Estaré encantado de responderte.
Gracias por tu visita y hasta el próximo número.
Firmado: Garipil.