Periódico publicado en su blog cada fin de mes por María Jesús Sánchez Oliva “Premio Tiflos 1996 y 2013”. Secciones: Portada. La Vitrina (libros). Mesa camilla (opinión). Cajón de Sastre El Álbum de la Lengua La Butaca (noticias positivas). Carta a… Cosas de Garipil (espacio de María Jesús). Y ya que has venido, entra en mi mercadillo. http://palabrascatetas.blogspot.com/
sábado, 28 de febrero de 2026
PORTADA
Queridos lectores: Acaba de salir el número 133 de 30 días, mi periódico, tu periódico, el periódico de cuantos quieran leerlo.
NOTA IMPORTANTE
A partir de esta fecha (30-Y-2026) y a sugerencia de algunos lectores se agregan dos entradas al periódico: El juego de las preguntas. Consiste en hacer una pregunta (relacionada con la cultura generalmente) que los lectores pueden responder. Las respuestas y el número y nombre (pueden ser seudónimos) de los acertantes se comunicarán en el número siguiente, y a final de año, la persona que más aciertos haya tenido, podrá figurar como seguidora de honor en la portada. Y El mirador de la poesía. Consiste en publicar poemas de poetas consagrados, desconocidos o aficionados, que se consideren, claro está, aceptables. Las respuestas a las preguntas para concursar y el envío de poemas para ser publicados solo se recibirán en el correo electrónico de Garipil que figura al final de su sección “Cosas de Garipil”.
LO MÁS DESTACADO DE FEBRERO
LA VITRINA: Autora del libro que hoy se presenta para invitarnos a la lectura Alexandra Belinda.
EL JUEGO DE LAS PREGUNTAS: Solución a la pregunta de enero, número de respuestas acertadas y pregunta de febrero.
MESA CAMILLA: Última entrada de febrero en Salamanca RTV Al Día.
CAJÓN DE SASTRE: ¿Cuánta es la riqueza de la Iglesia católica y de dónde procede?
EL ÁLBUM DE LA Lengua: Uso del guion en palabras con prefijo (recomendación de la FUNDÉUM).
LA BUTACA: Las siete clases de españoles según el novelista Pío Baroja.
EL MIRADOR DE LA POESÍA: Hoy, desde las estrellas, llega al mirador un poema del poeta mexicano Manuel María Flores.
CARTA a… los ucranianos.
COSAS DE GARIPIL: V relato del libro titulado Letanías.
Si has visitado cualquiera de las secciones, mil gracias; si las has visitado todas, un millón.
Volveremos a encontrarnos en el próximo número.
María Jesús Sánchez Oliva.
Seguidores de Honor:
Mónica Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 23-IV-2012.
Arturo Arias Terceiro. Nacionalidad: argentina. 12-VI-2012.
María del Mar Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 29-VI-2013.
Concepción Martín Martín (Conchi). Nacionalidad: española. 19-IV-2015.
Claudio Hernández Díaz (pintor). Nacionalidad: española. 30-VI-2020.
LA VITRINA
Queridos lectores: En este número soy yo el elegido para invitaros a leerme. Por si decidís aceptar mi invitación, me presento y os adelanto mi contenido.
Mi título: Melodía en la Toscana
Mi autora: Alexandra Belinda
Esto me han dicho que os cuente para despertar vuestra curiosidad:
1914. Florencia. Un misterioso hombre apodado el Lobo, abandona a una recién nacida a las puertas de un convento de clausura. Una llave de plata oculta entre los paños que la envuelven es la única pista sobre su identidad... Quince años después, la pequeña huérfana, Rosa Bellocchi, se ha convertido en una bella muchacha con un don especial para la música y una sensibilidad inaudita hacia todo lo que la rodea. Su falta de vocación para tomar los hábitos y su espíritu curioso la conducirán a ser la institutriz de Clementina...
Si abres mis hojas, abriré tus ojos
EL JUEGO DE LAS PREGUNTAS
Solución a la pregunta de enero:
¿Qué color se conoce con el nombre de isabelino y por qué recibe este nombre?
Respuesta: Se trata del color amarillento que adquieren las prendas por el sudor o porque se ponen mucho y se lavan poco. Su nombre obedece a la promesa que hizo Isabel la Católica de no cambiarse de camisa hasta que no tomara Granada.
Respuesta:
Mari Jose ha dicho: “El color isabelino es de un tono amarillento o blanco sucio. Su origen etimológico proviene de la leyenda sobre el color de la ropa interior de la hija de Felipe II, Isabel Clara Eugenia, que prometió no cambiarse de ropa interior hasta que su esposo no terminase el asedio de Ostende. El asedio duró tres años”.
Comentario: Estamos ante una leyenda, no ante un hecho creíble, pues, si bien es verdad que la higiene, por obvias razones, no tenía la importancia que tiene ahora, no es menos cierto que estas Isabeles disponían de damas personales que se encargaban de tenerlas bien bañadas y bien perfumadas. Por lo tanto debe darse por acertada.
Pregunta de febrero:
Entre el 14 y 17 de febrero de 1941 (acaban de cumplirse 85 años) se produjo en Santander un incendio que además de cobrarse muchas vidas y destruir muchas viviendas y muchos negocios, cambió para siempre el centro de la ciudad. ¿Qué nombre le dieron los santanderinos a este gran incendio y por qué? A pensar.
María Jesús
MESA CAMILLA
Escarmentar en cabeza ajena
Estamos en precampaña electoral, bueno, esto es un decir, en campaña electoral o precampaña, que viene a ser lo mismo, estamos todos los meses del año, todas las semanas de los meses, todos los días de las semanas y todas las horas de los días, por eso, tanto los que aspiran a gobernarnos como los que aspiran a no dejar de hacerlo, llegan a las urnas con las tareas pendientes, pero ¿qué pasará en esta ocasión? Pues si echamos una ojeada hacia atrás, seguramente encontramos la respuesta.
Extremadura
¡Ay Extremadura del alma, pero qué diantres habrás hecho para que los políticos te traten tan mal! El 21 de diciembre de 2025 se celebraron elecciones autonómicas. La presidenta Guardiola, todavía en funciones y Dios sabe hasta cuando, no podía hacer con los señores de Vox todo lo que quería hacer por sus “queridos extremeños” y decidió adelantarlas para gobernar con mayoría. Muy segura del éxito no debía estar cuando la víspera, aprovechando la jornada de reflexión, se fue a la Montaña de Cáceres para llevarle a la patrona de la ciudad un ramo de flores, pero el domingo por la noche, la Virgen de la Montaña, que así se llama, le dijo a través de las urnas que ella entendía de devotos, no de votos, y por no querer caldo, se tuvo que tomar tres tazas de un sorbo. Dicen los que saben más que yo de esto que perdieron todos: ella, los de Vox y los ciudadanos. Pero para mí que los únicos que perdieron fueron los ciudadanos, porque son ellos los que tuvieron que pagar los no sé cuántos millones de euros que costaron las elecciones, y los que tendrán que volver a pagarlos en el caso de que haya que repetirlas que está dentro de lo posible.
Aragón
Aragón decidió seguir los pasos de Extremadura. Los políticos, sean de un lado o sean del otro, cuando son incapaces de resolver los problemas y los problemas saltan a la vista, recurren a convocar elecciones, toque o no toque. No sé si será para justificar el sueldo que cobran, no sé si será para responsabilizar a los ciudadanos de lo que tienen que responsabilizarse ellos, lo único palmario es que lo hacen porque no tienen que poner dinero de su bolsillo. Confieso que empecé a seguir la campaña como de costumbre, no porque a mí me interesen los políticos, sino porque yo, como ciudadana, sí le intereso a ellos, pero una concejala valenciana del PP aprovechó un mitin en Teruel para llamar a pleno pulmón “hijo de puta” a Pedro Sánchez y dejé de hacerlo. Cuando se me pasó el enfado repasé la prensa y parece que la “educadísima” concejala pidió perdón a su partido, pero el señor Feijóo se lo ha agradecido diciéndole que siga tranquila, que no pasa absolutamente nada, que estaba expresando su opinión. Normal. Para este señor que sigue empeñado en gobernarnos lo más importante es que los suyos sepan insultar firme, alto y claro, y cuanto más graves sean los insultos, más contento lo tendrán. A lo que sí estuve atenta cuando se abrieron las urnas fue a los resultados: el PSOE perdió votos, el PP también pero fue el que más votos consiguió aunque no los suficientes para poder formar gobierno, y Vox, nos guste o no nos guste, los duplicó. Y ahora a ver qué jota pueden bailar con ellos para no tener que seguir los pasos de la Guardiola.
Castilla y León
Y para no ser menos que Extremadura y Aragón, el quince de marzo nos toca a nosotros pasar por las urnas. ¿Qué pasará? Pues según el presidente Mañueco ganará las elecciones por mayoría y en menos que canta un gallo conseguirá que Castilla y León sea la primera autonomía de España. No ha dicho en qué será la primera, pero se entiende que en materia de sanidad, en servicios sociales, en empleos de calidad, en educación, en cultura, en turismo, etc., porque una cosa debemos tener clara los votantes: a Vox, ni el pan, ni la sal, todo se lo negará por malos. Pero como él propone y los votantes disponen, o los ciudadanos nos aplicamos lo de escarmentar en cabeza ajena, o pronto nos veremos en un lío como los de Extremadura y Aragón, porque cerrarle las puertas a Vox, se lo crea él o quiera que se lo creamos nosotros, no va a resultarle tan fácil como le resultó ser el primero en abrírselas.
María Jesús Sánchez Oliva
16-II-2026
CAJÓN DE SASTRE
Cuánta es la riqueza de la Iglesia católica y de dónde proviene.
Las finanzas de la Iglesia católica han sido siempre secretas.
Información del artículo
Autor, Débora Crivellaro
Título del autor, BBC News Brasil
11 mayo 2025.
Hay una máxima que dice que el valor del patrimonio de la Iglesia católica es uno de los misterios de la fe, un secreto que la institución ha guardado durante siglos.
Y debido a ese secretismo, las especulaciones sobre el tamaño de la fortuna de la Santa Sede han ido creciendo año tras año, creándose una mística en torno al tema que raya en la ingenuidad y comentarios como "¿por qué el Papa no vende el Vaticano para acabar con el hambre en el mundo?".
Lo cierto es que, desde el inicio de su pontificado, el papa Francisco, fallecido el 21 de abril, se esforzó hacer más transparentes las cuentas del Vaticano con medidas que han cambiado y agilizado la maquinaria vaticana y han tenido repercusiones en la Iglesia en general.
Una de ellas fue publicar, en 2021, el balance financiero público de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (Apsa) del año anterior, práctica que se ha seguido desde entonces.
Fue la primera vez, desde la creación en 1967 de Apsa, encargada de gestionar propiedades e inversiones, que esas cifras salieron a la luz.
Según el último informe de 2023 -divulgado el año pasado-, la Iglesia tuvo un beneficio total de más de US$52 millones y un aumento de activos de casi US$8 millones.
El patrimonio neto no ha sido revelado, pero la última cifra conocida es de casi US$1.000 millones. Este valor se refiere a todos los activos gestionados por el Banco del Vaticano, excluidos inmuebles, terrenos y otros activos.
La Iglesia también obtiene ingresos con la gestión de más de 5.000 inmuebles, de los cuales el 20% están alquilados, lo que genera unos ingresos operativos de US$84 millones y un beneficio neto de casi US$40 millones al año.
Es importante hacer una observación: todos estos valores son relativos sólo a la economía que mueve el Vaticano.
Porque las finanzas de la Iglesia están descentralizadas y cada diócesis del mundo gestiona su propio presupuesto, lo que significa que en la práctica el total es aún mayor y quizás incalculable.
"Es prácticamente imposible evaluar el patrimonio de toda la Iglesia Católica", afirma Fernando Altemeyer Junior, profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP).
En cualquier caso, los expertos estiman su riqueza en miles de millones de dólares. La Iglesia, por ejemplo, está considerada como uno de los mayores terratenientes del mundo.
El Instituto de Estudios de las Religiones y la Laicidad (IREL), con sede en París, estima que posee entre 71 y 81 millones de hectáreas. Esto incluye propiedades como iglesias, escuelas, hospitales, monasterios y propiedades rurales y urbanas.
El origen de la fortuna de la Iglesia católica:
Pero ¿de dónde sale ese dinero, si la Iglesia católica es una institución religiosa que en teoría no tiene como objetivo acumular patrimonio ni obtener beneficios, según el Código de Derecho Canónico?
La Iglesia comenzó a acumular bienes y riquezas a partir del siglo IV, con el emperador Constantino (272-337 d.C.), que convirtió el catolicismo en la religión oficial del Imperio romano.
Hasta ese momento, como señalan los historiadores, los cristianos vivían humildemente y celebraban sus servicios en sus propias casas, que en su mayoría eran humildes, o en catacumbas.
Esto se consideraba natural para los seguidores de una religión basada en las enseñanzas de un judío perteneciente a las castas sociales inferiores, que predicaba la moderación, la sobriedad y acciones dirigidas a los menos afortunados.
"Estos acontecimientos cambiaron radicalmente la historia del cristianismo y del Imperio romano", escribe Ney de Souza, profesor de historia eclesiástica y especialista en religión y política, en su libro "Historia de la Iglesia" (Ed. Vozes).
"A partir de ese momento, los destinos temporales y espirituales se entrelazaron. Los siglos siguientes demostraron si esta alianza y las sucesivas fueron la mejor estrategia de la institución religiosa o si trasladar el martirio [sufrido por los cristianos] y las catacumbas [donde profesaban su fe] a los palacios en detrimento de la experiencia de la fe cristiana condujo a la Reforma Protestante".
De perseguida, la Iglesia pasó a ser privilegiada y dueña de muchos bienes. La sencillez de sus seguidores, diferencial en un principio, da paso a un estatus y a unos símbolos de riqueza comparables a los dignatarios del imperio.
Entre los católicos, nombres como San Francisco de Asís o el propio Papa Francisco serían representantes de esta defensa de la sencillez.
Mientras que figuras como el Papa Benedicto IX (102-1055), que vendió el trono papal, y el cardenal Giovanni Angelo Becciu, jefe de la Secretaría de Estado durante el último pontificado, que fue destituido tras desviar cerca de US$200 millones destinados a la caridad para comprar un apartamento en Londres, serían ejemplos de lo contrario.
Riquezas inimaginables:
Constantino y muchos otros dirigentes del Imperio Romano donaron a la Iglesia palacios, propiedades, tierras hasta donde alcanzaba la vista e incluso baños termales, además de cantidades inimaginables de oro y plata.
A partir de entonces se estableció el mecanismo de donación a cambio de algo, incluso para que la Iglesia se estableciera en un determinado territorio.
Hasta que, en el siglo XVIII, surgieron los Estados Pontificios, territorios de la península itálica que funcionaban como entidades político-religiosas bajo el mando de un Papa, y la jerarquía católica surgió como autoridad civil, convirtiéndose en un aliado declarado de las familias más ricas de Europa.
Aunque no siempre ha gozado de prosperidad (la Edad Media, por ejemplo, fue un período de vacas flacas, ya que los católicos no gozaban de la simpatía de los que entonces tenían el poder), se puede decir con seguridad que la Iglesia católica construyó su patrimonio gracias a donaciones de los fieles y de personas interesadas en su influencia política y social.
Hoy, en pleno siglo XXI, se le suma su patrimonio cultural, que incluye obras de valor incalculable, museos que reciben millones de visitantes (de pago) al año e inversiones en el mercado financiero, un ámbito que ha sido epicentro de numerosos escándalos de envergadura.
Recién en 2021, tras la reforma impulsada por el papa Francisco, el Vaticano hizo públicas sus cuentas.
En el centro del poder católico, está la Ciudad del Vaticano. El régimen de gobierno es una monarquía absoluta ejercida por el Papa, nombre que recibe el obispo de Roma, que lleva otros títulos como Vicario de Jesucristo, sucesor del príncipe de los apóstoles y Sumo Pontífice de la Iglesia Universal.
El Estado Vaticano fue establecido alrededor del año 752 durante el pontificado de Esteban II (715-757). Los primeros museos se remontan a la época del Papa Julio II (1443-1513).
El Vaticano se sostiene gracias a la colaboración financiera de todas las diócesis del mundo, especialmente de las americanas y alemanas, dos de las más ricas. Otra fuente de ingresos es el turismo.
Dentro de la ciudad se encuentran los órganos de la Ciudad-Estado, los dicasterios y servicios de la Santa Sede, entre los que se encuentran: el Palacio Apostólico, 15 museos, pinacotecas (Capilla Sixtina, Capillas de Rafael, Pinacoteca Vaticana, Museo Etnológico Misionero, Museo Histórico), la Biblioteca Apostólica Vaticana, Radio Vaticano, el banco, el Observatorio Astronómico, la Domus Vaticanae (antiguamente Casa Santa Marta), la Basílica de San Pedro, los edificios adyacentes a la Basílica, el periódico Osservatore Romano, Vatican Media - Centro Televisivo Vaticano, la Libreria Editrice y el archivo apostólico.
Posesiones también extramuros:
Son 12 edificios o espacios extraterritoriales que pertenecen al Vaticano, entre ellos las Basílicas Mayores de San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros, Santa María la Mayor y la parroquia de Santa Ana, además de las oficinas de los dicasterios y la Villa de Castel Gandolfo, conocida como la residencia de verano de los papas.
También existe el Óbolo de San Pedro, que consiste en donaciones voluntarias realizadas por creyentes de todo el mundo. Estas donaciones se destinan a obras sociales y al mantenimiento de las actividades del Vaticano, del turismo y de los museos, que atraen cada año a millones de personas a algunas atracciones.
Entre ellas se encuentran el Museo Vaticano y la Capilla Sixtina, la venta de sellos y monedas conmemorativas y, lo más controvertido, las actividades de sus instituciones financieras, el Instituto para las Obras de Religión (IOR), más conocido como Banco del Vaticano, que gestiona importantes activos financieros, y Apsa.
El Vaticano también posee una de las mayores colecciones artísticas y culturales del mundo. Sin embargo, estos activos se consideran intangibles y no están disponibles para la venta o uso comercial.
El dictador Benito Mussolini fue uno de los mayores donantes del Vaticano.
Gran parte de esta herencia proviene del dictador italiano Benito Mussolini. En 1929, depositó 1.750 millones de liras italianas en las arcas de la Santa Sede a través de la Conciliación, un reembolso por los bienes de la Iglesia Católica que fueron tomados durante la Unificación Italiana.
El movimiento político y militar consolidó varios reinos, ducados y estados independientes, incluidos los Estados Pontificios, en el reino de Italia. En ese período, especialmente entre 1860 y 1870, muchos bienes y territorios fueron arrebatados a los católicos, lo que representó uno de los momentos más delicados de la historia en la relación entre la Iglesia y la Italia unificada.
Aproximadamente una cuarta parte de esta cantidad fue utilizada por el Papa Pío II para estructurar el nuevo Estado Vaticano, erigir los edificios de la Santa Sede (como el monumental palacio de San Calixto, en Trastevere/Roma) y construir viviendas para empleados cerca del Vaticano.
El resto del dinero recibido se colocó en una serie de inversiones utilizando el principio de diversificación como estrategia, con el fin de evitar riesgos.
Como resultado, Apsa cuenta con propiedades en Gran Bretaña, Francia y Suiza, además de Italia, principal país inversor, especialmente Roma, con el 92% de las unidades inmobiliarias, que van desde edificios hasta oficinas, tiendas y restaurantes.
Números poco claros:
Actualmente, parte del patrimonio inmobiliario, junto con la gestión de la cartera de inversiones —unos US$1.900 millones aproximadamente- generan ingresos destinados al mantenimiento de la Curia Romana, órgano de administración del Vaticano.
Ésta es la función principal de las finanzas del Vaticano: sostener el aparato de la Santa Sede, las nunciaturas, los movimientos del Papa y las acciones caritativas.
En 2019, cuando le preguntaron sobre las finanzas, el Papa Francisco defendió la necesidad de invertir, no para especular, sino para evitar que el capital se devalúe. "Para que se mantenga o rinda un poco", dijo.
Esto es relevante porque la Santa Sede, a pesar de estar apoyada por el Estado Vaticano, no es en sí misma un Estado, afirmó el historiador italiano Andrea Riccardi, fundador de la organización católica Comunidad de Sant'Egidio, al periódico italiano Corriere della Sera.
No tiene impuestos ni deuda pública. Se sustenta con los ingresos de sus activos y, sobre todo, con las donaciones de los fieles. Esta tendencia está ligada a la opinión pública católica, afirma Riccardi.
"Por esta y otras razones, son necesarias la transparencia presupuestaria y el orden en la gestión."
Sin embargo, los ingresos y gastos anuales del Vaticano han sido significativamente inferiores a los declarados, y sus activos totales son el doble de lo que se declaró anteriormente (alrededor de US$4.000 millones).
Así lo constata el sacerdote jesuita español Juan Antonio Guerrero Alves, jefe de la Secretaría de Economía, una oficina creada por el papa Francisco al inicio de su reforma económica en 2014.
Para controlar el gasto excesivo, el Vaticano comenzó a vender entre US$20 y US$25 millones de sus activos cada año.
"Estos desafíos deben abordarse y no está claro cómo una iglesia que ve disminuir el número de fieles en los países con las economías más desarrolladas puede generar los recursos necesarios para mantenerse", dice el experto en cuestiones vaticanas, John Allen Jr.
Pero incluso bajo la sombra de la disminución del número de fieles generosos en las naciones más desarrolladas, especialmente en Europa y Estados Unidos, donde el éxodo de devotos es más pronunciado, hay países donde la Iglesia católica es extremadamente rica.
Las diócesis más ricas:
El miembro más sobresaliente de esta lista de millonarios es Alemania. Allí reina la prosperidad gracias al "kirchensteuer", el impuesto eclesiástico recaudado directamente de los miembros de las comunidades religiosas reconocidas por el Estado, como la Iglesia Católica.
El impuesto municipal corresponde a un porcentaje de la renta imponible del ciudadano, que varía entre el 8% y el 9% según el estado federado.
En 2023, la Iglesia recaudó aproximadamente US$7.400 millones con ese impuesto, lo que representa una caída de alrededor del 5% en comparación con el año anterior, cuando se recaudaron US$7.770 millones.
A pesar de las grandes cifras, la disminución de los ingresos preocupa a la jerarquía católica, ya que está directamente relacionada con el éxodo de creyentes.
Parte de la responsabilidad de este descenso del número de fieles en Alemania recae en las reiteradas crisis de imagen de la Iglesia en el país.
En 2013 salió a la luz el escándalo que involucraba al entonces obispo de Limburgo, Franz-Peter Tebartz van Elst. El costo de construcción de su palacio episcopal saltó de US$5,7 millones a al menos US$35 millones en cinco años, una crisis que afectó a toda la Iglesia católica alemana.
Semejante gasto llevó a muchos alemanes a cuestionar la riqueza de la Iglesia.
Tras la presión de la prensa, la mitad de las 27 diócesis alemanas han hecho públicos sus bienes. Fue entonces cuando la población descubrió que sólo conocía una pequeña parte de las cifras.
De hecho, aunque los obispos deben publicar sus balances, las cifras de la Iglesia permanecen confidenciales. Además de los inmuebles clásicos, poseía diez bancos, varias compañías de seguros, 70 hoteles, importantes empresas de gestión inmobiliaria y varios medios de comunicación.
La de Colonia, en Alemania, es una de las diócesis más ricas.
Sólo la diócesis de Colonia, una de las más ricas del mundo, estimó en 2023 su patrimonio neto en casi US$5.000 millones.
Ese mismo año, recaudó US$744 a través de impuestos eclesiásticos, lo que representó el 70% de su ingreso anual total.
Esta operación de transparencia permitió a la población conocer, aunque de manera limitada, un poco de la vida privada de los religiosos católicos alemanes.
Como el obispo Tebartz-van Elts, que tenía una bañera que valía US$17.000, y el arzobispo de Múnich, el cardenal Reinhard Marx, que vive en un imponente palacio barroco que fue restaurado por US$9.900 millones, tres cuartas partes de los cuales fueron pagados por los contribuyentes.
El mismo Reinhard Marx posee, entre otros bienes, un BMW 730, con conductor incluido. Una realidad que a muchos católicos alemanes les resultó indigesta cuando descubrieron que su dinero patrocinaba tantos lujos.
"Ninguna propiedad de la Iglesia católica está a nombre de una persona física, es decir, sacerdote, obispo, cardenal o cualquier religioso", afirma el padre Antonio Lisboa Lustosa, profesor de teología y especialista en ciencias religiosas.
El experto reconoce que hay desviaciones entre algunos de sus semejantes y que tales prácticas de lujo, orgullo y ostentación no van acordes con los principios el cristianismo.
"Sucede a menudo, pero nadie puede olvidar que la Iglesia está formada por hombres capaces de equivocarse", afirma Lustosa.
"En todo caso, lo que Jesucristo predicó y reforzó el Papa Francisco es el mantenimiento de la sobriedad y la sencillez", apunta.
También Estados Unidos:
La Iglesia en Estados Unidos, otro de los países que más aportaciones realiza al Vaticano, no se queda atrás. Allí, la jerarquía católica posee un vasto patrimonio, que incluye universidades de renombre como Notre Dame, en Indiana (con ingresos de US$1.760 millones, y Georgetown, en Washington (con ingresos de US$1.920 millones, además de hospitales y escuelas.
Aunque no existe un impuesto eclesiástico obligatorio, la Iglesia recibe importantes donaciones privadas. Se estima que los líderes religiosos estadounidenses recaudan alrededor de US$10.000 millones en donaciones anuales, además de poseer considerables activos inmobiliarios y financieros.
Vale la pena considerar que la Iglesia estadounidense concentra el mayor número de religiosos del ala católica conservadora, quienes permanecen estrechamente vinculados a la derecha radical.
La Universidad de Georgetown, propiedad de la Iglesia Católica en Estados Unidos tiene US$1.920 millones anuales en ingresos.
Las cuentas en Brasil:
Brasil, el país con el mayor número de católicos del mundo, también tiene una Iglesia con considerable influencia y herencia.
Aunque no existen datos financieros consolidados ya que no existe un informe financiero público nacional, lo que dificulta obtener una visión completa de las finanzas de la Iglesia, las diócesis brasileñas administran una vasta red de parroquias, escuelas, hospitales y universidades.
Además, reciben donaciones de los fieles y tienen exenciones de impuestos.
Brasil también alberga el mayor y segundo santuario mariano más visitado del mundo, el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Aparecida, ubicado en Aparecida, en el interior de São Paulo, considerado el más rico del mundo en recursos financieros, según datos ofrecidos por las propias diócesis y consolidados por expertos en turismo religioso.
El santuario recibe cerca de 10 millones de peregrinos al año, que gastan, en promedio, US$21al día, lo que resulta en una recaudación anual de aproximadamente US$240 millones en la ciudad de apenas 35.000 habitantes.
Durante la visita del Papa Benedicto XVI a Brasil en 2007, los ingresos mensuales de la Basílica, según información divulgada por la arquidiócesis en la época, variaron entre US$70 millones y US$90 millones, impulsados por campañas de donaciones.
El tercer templo católico más visitado del mundo es la Catedral de Notre Dame, en París.
Francia no está en la lista de países con mayor población católica del mundo. En la actualidad, el 29% de los franceses se declaran católicos; hace diez años, era el 70%. Pero es allí donde se encuentra el tercer templo católico más visitado del mundo, la Catedral de Notre Dame, en París.
Antes del incendio de 2019 que lo mantuvo cerrado durante cinco años, recibía alrededor de 13,6 millones de visitantes al año, por delante de atracciones turísticas como la Torre Eiffel y el Museo del Louvre.
La restauración de la catedral fue un proyecto que supuso colaboración internacional y una importante inversión. La restauración del templo gótico construido hace nueve siglos costó cerca de US$800 millones de euros y recaudó casi US$1.000 millones mediante donaciones de cerca de 340.000 personas de 150 países.
Tales cifras son consistentes con el tamaño de los activos que sustentan una institución como la Iglesia católica dotada de una maquinaria monumental, integrada por miles de empleados y religiosos repartidos por el mundo, universidades, museos, hospitales y cientos de obras de caridad, entre otros.
En una entrevista con el director del periódico Corriere della Sera, Ferrucio de Bortoli, en 2014, el Papa Francisco argumentó que el problema no es tanto el tamaño de esta fortuna, sino la falta de transparencia que la rodea.
Al ser preguntado sobre la riqueza y los excesos de la Iglesia, Francisco dijo: "Jesús dice que no se puede servir a dos señores: Dios y las riquezas. Y cuando seamos juzgados en el juicio final, nuestra cercanía a la pobreza contará. La pobreza nos aleja de la idolatría y nos abre las puertas a la Providencia".
Y concluyó: "El dinero es siempre un traidor".
EL ÁLBUM DE LA LENGUA
La voz anti-ICE se escribe con guion y no son adecuadas las grafías anti ICE ni antiICE.
Uso inadecuado:
• Trump prepara 1500 soldados en medio de las protestas anti ICE.
• La Casa Blanca acusa a manifestantes antiICE de bloquear operaciones de fuerzas de seguridad.
• Protestas anti ICE en Mineápolis.
Uso adecuado:
• Trump prepara 1500 soldados en medio de las protestas anti-ICE.
• La Casa Blanca acusa a manifestantes anti-ICE de bloquear operaciones de fuerzas de seguridad.
• Protestas anti-ICE en Mineápolis.
De acuerdo con la Ortografía de la lengua española, los prefijos se escriben por regla general unidos a la palabra a la que preceden sin guion:
antigás, antirrobo, anticrisis... No obstante, sí se emplea el guion cuando el prefijo se une a una sigla o a una palabra que empieza con mayúscula (en general un nombre propio): anti-ICE, anti-OTAN, anti-Trump...
Recomendación de la FUNDÉUM.
LA BUTACA
Pío Baroja. Corría el año 1904 y aquella tertulia, que había abierto el
gallego Ramón María del Valle-Inclán en el Nuevo Café de Levante, hervía por
las noches con la flor y nata de los intelectuales de la Generación del 98 y
los artistas más significados, entre ellos Ignacio Zuloaga, Gutiérrez
Solana, Santiago Rusiñol, Mateo Inurria, Chicharro, Beltrán Masses o Rafael
Penagos.
Y aquella tarde noche del 13 de mayo de 1904 el que sorprendió a
todos los presentes fue Pío Baroja. Porque cuando se estaba hablando de los
españoles y de las distintas clases de españoles, el novelista vasco
sorprendió a todos y dijo:
"La verdad es que en España hay siete clases de españoles. sí,
como los siete pecados capitales. A saber:
1) Los que no saben;
2) los que no quieren saber;
3) los que odian el saber;
4) los que sufren por no saber;
5) los que aparentan que saben;
6) los que triunfan sin saber, y
7) los que viven gracias a que los demás no saben.
Estos últimos se llaman a sí mismos "políticos" y a veces hasta
"intelectuales".
EL MIRADOR DE LA POESÍA
Hoy, desde las estrellas, llega al mirador un poema del poeta mexicano Manuel María
Flores. 1840—1885.
Adoración
Como al ara de Dios llega el creyente,
trémulo el labio al exhalar el ruego,
turbado el corazón, baja la frente,
así, mujer, a tu presencia llego.
¡No de mí apartes tus divinos ojos!
Pálida está mi frente de dolores;
¿para qué castigar con tus enojos
al que es tan infeliz con tus amores?
Soy un esclavo que a tus pies se humilla
y suplicante tu piedad reclama,
que con las manos juntas se arrodilla
para decir con miedo. . . que te ama!
¡Te ama! Y el alma que el amor bendice,
tiembla al sentirle como débil hoja.
¡Te ama! y el corazón cuando lo dice
en yo no sé qué lagrimas se moja.
¡Perdóname este amor! A mí ha venido
como la luz a la pupila abierta,
como viene la música al oído,
como la vida a la esperanza muerta.
Fue una chispa de tu alma desprendida
en el beso de luz de tu mirada
que al abrazar mi corazón en vida
dejó mi alma a la tuya desposada.
Y este amor es el aire que respiro,
ilusión imposible que atesoro
inefable palabra que suspiro
y dulcísima lágrima que lloro.
Es el ángel espléndido y risueño
que con sus alas en mi frente toca,
y que deja - ¡perdóname, es un sueño!
El beso de los cielos en mi boca.
Mujer, mujer . . . mi corazón de fuego
de amor no sabe la palabra santa,
pero palpita en el supremo ruego
que vengo a sollozar ante tu planta.
¿No sabes que por sólo las delicias
de oír el canto que tu voz encierra,
cambiara yo, dichoso, las caricias
de todas las mujeres de la tierra?
¿Que por seguir tu sombra, mi María,
sellando el labio a la importuna queja,
de lágrimas y besos cubriría
la leve huella que tu planta deja?
¿Que por oír en cariñoso acento
mi pobre nombre entre tus labios rojos,
para escucharte detendré mi aliento,
para mirarte me pondré de hinojos?
¿Que por sentir en mi dichosa frente
tu dulce labio con pasión impreso,
te diera yo, con mi vivir presente,
toda mi eternidad . . . por sólo un beso?
Pero si tanto amor, delirio tanto,
tanta ternura ante mis pies traída,
empapada con gotas de mi llanto,
formada con la esencia de mi vida;
si este grito de amor, íntimo, ardiente,
no llega a ti . . . si mi pasión es loca,
perdona los delirios de mi mente,
perdona las palabras de mi boca.
Y ya no más mi ruego sollozante
irá a turbar tu indiferente calma . . .
Pero mi amor hasta el postrer instante
te daré con las lágrimas del alma.
Algunos datos del poeta: Nacionalidad: mexicana. Nacimiento: 1840. Fallecimiento: 1885. Causa de la muerte: suicidio. Se dijo que había sido víctima de un amor no correspondido. Analizando este poema cabría pensar que algo de lo dicho habría, pero ni se pudo afirmar entonces, ni se puede afirmar ahora: poetas son los que pueden escribir del amor sin estar enamorados y del desamor sin tener que desenamorarse, y lo único que puede afirmarse sin rastro de duda, es que privó a la poesía de muchos y grandes poemas pues su capacidad de creación fue tan breve como brillante.
CARTA A...
23-II-2026
Queridos ucranianos:
Hoy se cumplen cuatro años de una guerra que iba a durar unos días. Van miles de muertos inocentes, de los heridos, se ha perdido la cuenta, han desaparecido edificios, tanto públicos como privados, se han tenido que separar muchas familias, ni se sabe el número de niños que han sido reportados, han sido muchos días de frío, de calor, de hambre, sin luz, sin agua, sin internet… y la tragedia no tiene visos de acabar. Al Putin de los demonios y a sus secuaces no les importa un palmo de tierra como dicen. Eso es el pretexto para justificar sus crímenes. La verdadera razón es la razón que da lugar a todas las guerras desde que el mundo es mundo: probar bombas, granadas, carros de combate, drones o como se llamen los nuevos artilugios y sobre todo vaciar los arsenales de armas para volver a llenarlos para que el sucio negocio no acabe. ¿Cómo es posible que después de tantos siglos los gobernantes no sean capaces de acabar con las guerras? Bastaría con que el dinero y el tiempo que invierten en hacer las guerras lo emplearan en arreglar el mundo, pero esto, nos lo cuenten como nos lo cuenten, ni les interesa a los que las hacen, ni les interesa a los que están en contra, si no fuera así siglos haría que por ley tendrían que litigar las contiendas entre ellos en lugar de atrincherarse para que no les alcance ni el ruido de los bombardeos y mandar a los ciudadanos a matar, a morir, a sufrir calamidades de toda índole y a hacerse apátridas, porque los que tienen que pasar por una guerra, de una manera o de otra, quedan marcados para siempre.
Siento mucho no poder deciros todo lo contrario pero engañaros a vosotros para daros ánimos es imposible.
María Jesús
COSAS DE GARIPIL
¡Hola!: Desconecta el televisor, deja el móvil donde ni lo veas ni lo oigas, siéntate en tu sillón favorito, cierra los ojos y permíteme que te lea el quinto relato de Letanías en lo que el sueño te manda a la cama para recuperar las fuerzas perdidas durante el día.
Los extranjeros
Al abrir los ojos aquella mañana de domingo Belsa sin¬tió que entre las brumas del sueño se diluían sus temores, aquellos temores que como colmillos de lobo habían roto sus nervios en las últimas semanas. Suspiró con esa tranquilidad que derrama en el ánimo la idea de que un problema ahueca por fin el ala. Tras las finas paredes del piso no se oía el tintinear de los collares de lluvia al desenhebrarse y rodar sus perlas por los rojizos tejados, por los coches estacionados en la calle, por los árboles desnudos y por las persianas bajadas al ras de las repisas. Le dolían los huesos de dar vueltas en busca de la hora del sueño que encontró de madrugada, pero la ilusión le dio un empujón y la echó de la cama.
La alegría se opuso a su costumbre de entrar en el baño, en la cocina, en el cuarto de sus hijas... y sumisa ante sus órdenes se dirigió al salón y abrió el balcón de par en par.
El paisaje que asaltó sus ojos se le antojó un milagro, un resorte capaz de poner en pie todas sus sentadas esperanzas. Ni la huella de una mancha oscura en el manto azul del cielo, el sol había empezado a encender sus velas y los múltiples pabilos iban iluminando los cercanos encinares, el aire se había quedado dormido entre las tibias
sábanas de los veinte grados de temperatura, y a lo lejos, las montañas, se habían cambiado la pamela de copos blancos por una diadema de revoltosos pajarillos.
Decididamente febrero era el mes más loco del año, pero bendita locura. Más de quince días se había pasado haciéndole a las borrascas muecas de desprecio para espantarlas, pero ni por ésas, antes de irse una, ya había llegado otra, y al encontrarse inundaban la tierra juntas.
Miró con ternura su vieja furgoneta. Vieja, sí, pero no porque llevara durmiendo allí, a las puertas de su casa, más de tres años, sino porque la habían comprado de segunda, de tercera o ¿quién sabía si de cuarta mano? A juzgar por sus achaques los romanos escribirían su edad con un par de equis por lo menos, pero daba igual, lo importante era que aunque a trancas y barrancas, iba y venía de pueblo en pueblo, de fiesta en fiesta, de rastro en rastro. De acuerdo que de vez en cuando, siempre en el momento más inoportuno, le daba la fatiga en medio de una carretera y se paraba a descansar, pero todo quedaba en un susto de muerte. En aquellos trances, Lope, se vestía de cirujano, ¡cuántos oficios enseñaba la necesidad!, y con el bisturí hurgaba en el ovillo de sus tripas metálicas hasta que daba con el quid y la obligaba a caminar exhalando unos que¬jidos de dolor que se amortiguaban con las ganas de llegar a casa.
¡Pobre furgoneta! Estaba desahuciada de todos menos de ellos. Los mecánicos, en los talleres, no se molestaban en darle ni una aspirina, pensaban que eran me¬jores dejándola morir que dando de sí su vida; los técnicos, en las inspecciones, se empeñaban en jubilarla, opinaban que no era válida para andar por el mundo; los motoristas la cosían a multas para que se fuera al cementerio de una vez. Pero se hacía la tonta porque para sus amos era toda su fortuna, algo imprescindible. Sobre sus hombros cansados viajaba la tienda ambulante con la que se
ganaban la vida, al ritmo de sus torpes pasos conjugaban a diario la necesidad de comer y el afán de vivir con dignidad, además, aquel mismo mes había pagado su última letra. Estaba contenta por ello, tan contenta que hasta su claxon sonaba con más alegría. Sus faros no se pondrían ya tan rojos de vergüenza cuando le diera un colapso. Le resultaba tan violento que alguien pagara todavía por su corazón descompensado, por sus venas atrofiadas, por su piel picada de viruela... que el sentimiento de carga no la dejaba levantar cabeza. Estaba segura de que en adelante gozaría de mejor salud. ¡Claro que sí! Sus amos dis¬pondrían de más recursos y le comprarían los remedios que tantas veces le habían tenido que negar.
También a Belsa se le había quitado un gran peso del corazón: una letra menos al mes es para los pobres como una rebaja en la condena para los presos.
La clara mañana pareció tamizar todas las angustias de Belsa y se dijo para sus adentros que no tenía razones para verlo todo tan negro, allí estaba su furgoneta, su trabajo, y el día era realmente espléndido. A través de las ventanillas vio los artículos almacenados haciéndole guiños de complicidad: joyas de fantasía, juguetes, artesanías... Tres años llevaba soñando con aquel vasto y variado surtido. Su puesto en el rastro de la ciudad sería por fin uno de los mejores.
No en balde se habían gastado en aquella mercancía los ahorros de tres años, ahorros conseguidos a golpe de privaciones, de cazar rebajas, de aplazar letras... aunque devengaran intereses, pues, para comprar a buen precio, era preciso comprar por junto, para vender más, era necesario tener para elegir, y para vivir con cierta decencia había que vender muchas baratijas de veinte duros.
Unos días antes se habían desplazado a Madrid para hacer la inversión, aquella inversión que los sacaría de apuros. El mercado allí era más amplio y la competencia en
los precios favoreció sus intereses. Claro que había valido la pena el viaje... aunque lo que no va en lágrimas, va en suspiros. El último billete lo necesitó la furgoneta. Para una vez que no le dio un telele, alguien le birló la rueda de repuesto, y, por si las moscas, fue sustituida por otra que ya tenía unos kilómetros de sobra. No era el zapato ideal, ya lo sabían, pero el billete no alcanzó para uno nuevo.
Habían puesto la denuncia, pero para perder el tiempo: las agresiones a los extranjeros perdían gravedad en las ventanillas oficiales. Extranjeros... Ellos eran extranjeros. ¡Maldita palabra! Si Dios había creado una tierra para todos los hombres, ¿por qué éstos alzaban fronteras, y tras ellas, marginaban a unos, privilegiaban a otros, según los intereses de los más fuertes económicamente? Se rebelaba ante tantos intereses creados, ante tantas injusticias legalizadas, ante tantos problemas evitables, porque ella sabía mejor que nadie las cuotas en lágrimas que muchos seres humanos tenían que pagar por ellos.
Su pasaporte decía que ella y los suyos eran argentinos. Argentinos... ¡Qué lejos y qué cerca quedaba su país! Raro era el día que su pensamiento no desplegaba las alas para cruzar el mar. Visitaba a su madre, enferma de cáncer en un hospital de mala muerte; a su padre, pensionista que tenía que trabajar en lo que salía para poder comer todos los días del mes; a sus hermanos, haciendo piruetas para pagar a plazos los zapatos de sus sobrinos; a sus amigos, los que no tuvieron valor para sacar sus raíces de la tierra que los vio nacer.
Ellos, aunque con pena, se animaron. En España los recibirían con los brazos abiertos, tanto en el pueblo como en la tribuna oficial. Era un país libre. Sus ideas serían respetadas, entre otras razones porque su política era la de ganarse el pan con el sudor de la frente, su meta la de salir de la miseria y su ideal el de vivir en paz. Era un país con
recursos, ávido de modernizarse, harían falta mil manos para construir mil cosas, y en caso de apuro, habría mil servicios de ayudas oficiales con las puertas abiertas de par en par. Era un país cívico, solidario. Si los europeos no eran extranjeros en él, ¿cómo iban a serlo ellos siendo argentinos...? Sus leyes eran tan avanzadas que todos los ciudadanos con residencia legal tendrían los mismos deberes y los mismos derechos, y ellos no iban a venir ni camuflados ni ocultando nada, si acaso huyendo del hambre y de los malos vientos que cercenaban su país; además, hablaban el mismo idioma, y éste era el mejor báculo para abrirse paso en un país extranjero.
Con fe en el futuro, sin miedo a lo desconocido, embarcaron con lo puesto una mañana de agosto, volverían a empezar partiendo de cero. ¿Que era difícil? ¡Naturalmente! Pero su abuelo, español, murió diciendo que nadie era profeta en su tierra, quizá, porque siendo joven, tuvo que dejar España e irse a Argentina para subsistir.
Así era la historia, así la hacían los hombres: aquel día, al cabo de tantos años, ellos, sus nietos, hacían lo mismo, por las mismas razones, pero al revés, y triunfarían, se lo decía el corazón, como triunfó su abuelo, entre otras cosas porque no venían a un país tan ajeno ni pretendían hallar en él la gallina de los huevos de oro, sólo aspiraban, querían labrarle a sus hijas un mañana más halagüeño en un país libre, próspero y en paz. Para conseguirlo trabajarían como leones de día y de noche y en lo que hiciera falta. Entre tantos sueños por realizar, ya contaban con uno que por sí solo era un éxito: nadie los discriminaría oficialmente por ser extranjeros.
Pero las rosas de sus ilusiones se marchitaron con las espinas de la realidad. Nadie les puso trabas para vivir en España. ¡Faltaría más! Pero una cosa es residir y otra subsistir. Solicitaron un piso de protección oficial, pero no ¬
tenían derecho a él: eran extranjeros; solicitaron trabajo adjuntando sus títulos respectivos, pero éstos no eran válidos para nada: eran títulos extranjeros; solicitaron un crédito bancario, pero ningún banco cursó la solicitud: eran extranjeros; solicitaron varias prestaciones sociales para empezar, pero no tenían derecho a ellas: eran extranjeros. ¡Maldita palabra! Desistieron de dar vueltas por los despachos enmoquetados de los centros oficiales; estaba muy claro que en España, los extranjeros, sólo tenían derecho a residir. Pero ¿y lo demás…? Lo demás tuvo que empezar a resolverlo quien lo resuelve siempre: el pueblo llano, el que vive con lo justo, alguien que les alquiló un piso y se comprometió a no cobrar el alquiler hasta el tercer mes.
El tiempo volaba y en un abrir y cerrar de ojos llegaría el día fijado para saldar las mensualidades; además, sus estómagos exigían el pan de cada día, y al hambre, como mucho, se la podía engañar unas horas. Era muy urgente pues encontrar un empleo, y tenían que encontrarlo aunque fuera de¬bajo de las piedras. La total ausencia de oportunidades les evitó el dilema de elegir profesiones. Enrollaron sus diplomas, de enfermera y de arquitecto respectivamente, y, por obra y gracia del "esto son lentejas..." se diplomaron en vendedores ambulantes, en lo que se diplomaban todos los extranjeros. "Tampoco tendremos que pagar impuestos", logicó Lope. Pero ¡qué sorpresa!, para eso no eran extranjeros.
Belsa se apeó de las nubes donde la habían subido sus recuerdos. Aquella mañana ni debía ni quería ponerse triste. En la calle esperaba su furgoneta, estaba llena hasta los topes, lucía el sol y los días buenos el rastro de la ciudad era un hervidero de gente. Ya sólo era cuestión de vender, comprar, volver a vender... y con el tiempo serían lo que se sentían a pesar de todo: españoles. Entonces sus vidas cambiarían el mandil por el vestido. Ellos podrían ¬
aspirar a ejercer sus profesiones con todas las de la ley, sus hijas no sufrirían jamás aquellos problemas burocráticos que a ellos les acosaban, hasta podrían ir todos de vacaciones a su Argentina del alma... y cómo no, tendrían un pisito en propiedad. De momento ya le había tocado el gordo con tener la furgoneta pagada y llena de mercancía. ¿Qué más podía desear que empezar a liquidar las deudas pendientes y comprar algún mueble que hacía falta...? Si acaso cambiarle a la furgoneta el motor y las ruedas, que era de lo que más se quejaba. Pintarla... la pintarían ellos mismos y tendrían tienda ambulante hasta que cambiaran de oficio.
Hilvanando estos proyectos entró en casa sin cerrar el balcón. Su voz se vertió a chorros por las alcobas de los suyos. "¡Raúla, Miguela, arriba, por favor, arriba! ¿No me oís? Tirad las mantas, no hagáis caso a la pereza; hace un día de primavera y tenemos que aprovecharlo. ¡Vamos, vamos! Y tú, Lope, ¿no has oído que el reloj de los vecinos dio las siete hace mil horas? ¡Vamos, por Dios, vamos, que estar hoy un minuto en la cama es tirar a la basura una pepita de oro!", relataba abriendo las puertas, y súbitamente se despertaron.
Los rayos de sol que entraban por el balcón, aquellos rayos que iluminaban el salón, el pasillo, las habitaciones... iluminaron también sus empañadas esperanzas. sin abrir los ojos siquiera, como ratones con el gato a los talones, los tres se tiraron de la cama. Hasta las pequeñas sabían lo importante que era para el negocio, para la familia, una mañana de domingo soleada. Mil veces se lo oían decir a los vendedores del rastro cuando iban a vender con sus padres: "Día de sol, día de clientes". Y lo mejor era llegar de los primeros. También lo decían los “rastreros”, como los llamaban en su argot: "El que primero llega, hace la feria".
Padre e hijas hicieron las camas y recogieron los pijamas. En la cocina se chocaban las tazas y silbaba la
cafetera mientras Belsa preparaba los desayunos. Unos minutos después se instalaron los cuatro en la mesa de formica. Entre sorbos de café, rebanadas de pan y porciones de mantequilla, cada cual se asignó los objetos más vendibles con el afán de ser el que más caja hiciera: Raúla vendería los collares de perlas mentirosas y los pendientes que presumían en balde de esmeraldas, de turquesas, de diamantes... a Miguela le daba mucha pena, pero vendería todos los osos de peluche, a Lope le barrerían de las manos las herramientas que iba a poner a la venta por vez primera. Belsa vendería medias, espejos, pañuelos, jabones, agujas, gafas, horquillas... y lo que hiciera falta con tal de transformar la mercancía en billetes de banco para reciclarlos de nuevo en materia prima.
De repente un grito de auxilio se mezcló con el café tras colarse por el balcón: "¡Fuego, fuego!" Y las cuatro tazas quedaron a medias. Padre e hijas descendieron las escaleras de tres pisos con alas en los pies. A ninguno se le ocurrió asomarse antes al balcón. Ella, más previsora, llenó dos cubos de agua; alguna vivienda estaría ardiendo y a buen seguro que toda agua era poca. Cogió los cubos y dejó la puerta abierta: a lo mejor tenía que subir a llenarlos de nuevo y no era cosa de esperar a que la llave le diera permiso para entrar. Salió del portal. Alguien le arrebató los cubos de las manos. Quien fuera, masculló unas palabras sí, pero ella no entendió absolutamente nada; las imágenes que acribillaron sus ojos troncharon sus pensamientos, su voz, sus piernas... y cayó sobre la acera como una hoja cuando el viento la arranca de su tallo. Allí estaban sus hijas, lloraban como Magdalenas, pero nadie se ocupaba de ser para ellas paño de Verónica; todos se peleaban por derramar cubos de agua sobre unas llamas que pugnaban por devorar su furgoneta. Y entre las volutas de humo leía Lope la matrícula de un coche que alguien le indicaba
tratando de identificar al malnacido que huía después de rociar su vehículo con gasolina y prenderle una cerilla.
Volvió a la realidad entre los brazos de su sillón de eskai, frente a una taza de tila humeante de horrores: su bazar era un amasijo de hierros retorcidos. Lope colaboraba con la Guardia Civil para conseguir saber que el agresor era un compañero del rastro. El muy canalla se había vengado de la furgoneta porque un mes antes su coche chocó con ella estando bien aparcada y ellos se negaron a responsabilizarse del bollo del suyo. Pero la gestión no servía para nada, se trataba de un "enfermo" e "insolvente" que, a pesar de su "enfermedad" e "insolvencia", había huido a Portugal, para no poder ser detenido; además, las víctimas, ellos, eran extranjeros.
En los ojos de Raúla y de Miguela bailaba una triste alegría: por primera vez en tres años, sus padres se quedarían todo el día en casa, con ellas. Belsa volcó el monedero en la mesa camilla: 218, 428, 608, 888. Ni siquiera tenían un billete de mil. ¿Sería posible que en un país que presumía en la televisión de solidario y de servicios sociales, unos ciudadanos que pagaban impuestos, por ser extranjeros, tuvieran que volver a empezar con aquellas 888 pesetas en calderilla...?
En la mañana del lunes llegó la trabajadora social del municipio. Era una visita de trabajo. Para eso ganaba un sueldo y a buen seguro que, para pagárselo, de su bolsillo salía algún duro que otro. "Haré un informe de la si-tuación y a ver si con el tiempo les consigo una ayuda, un dinero a fondo perdido, pero..." dijo encendiendo un cigarro, con esa tranquilidad que da el verse lejos del difícil lugar que se descubre. Belsa entendió al vuelo. La burocracia era lenta y el hambre rápida; la Seguridad Social reclamaría las cuotas sin perdonar intereses; el dueño del piso querría cobrar el alquiler y él sí tenía derecho a ponerlos de patitas en la calle por falta de pago; los
municipales exigían el impuesto de venta en los rastros por adelantado. Precisamente aquel mes tenían que pagar el permiso para vender los jueves en el rastro de... que cobraban con seis meses de adelanto. Y leyó en el rostro de ella que en el ayuntamiento ya estaban todos los cuartos presupuestados para subvencionar las próximas fiestas de primavera. Era absurdo, pues, sentarse a esperar remedios oficiales, un baile "gratis" daba más votos que ayudar a una familia extranjera sin derecho a votar.
La luz se encendió por la tarde y alumbraba desde el candil de siempre: del pueblo llano, de quien si se desprende de mil duros anda tres meses a remolque. Los vecinos subieron con bolsas de comida, los compañeros del rastro llegaron con parte de su mercancía, el cura hizo una colecta en la parroquia, alguien les prestó una furgoneta… cada cual puso lo que pudo y algunos lo que no podían. Belsa y Lope se sentían incómodos ante aquellos socorros, pero era el único camino que tenían para volver a empezar, y lo peor era que a sus salvadores sólo podían darles las gracias.
Al día siguiente volvieron las borrascas. ¡Las muy..! Simplemente habían hecho un alto en el camino para favorecer al autor de su ruina.
Raúla y Miguela volvieron a quedarse solas, de amitas de casa. Sus padres se fueron temprano a la ciudad. Belsa llegó al rastro. Era la única vendedora. Sobre una mesa portátil extendió un pañuelo verde y en él fue ordenando con gracia y esperanza la ristra de objetos reunidos. La mitad de un paraguas color helado de fresa defendía a duras penas su cabeza de la lluvia, la otra mitad tenía que servir de porche a su frágil e improvisado tenderete. El barrendero, sin pararse, la saludó extrañado. "Mal día es¬cogió, señora, mal día. A lo mejor le trae más cuenta recoger los bártulos y largarse a casa". A lo mejor... pero ella necesitaba recaudar urgentemente diez mil pesetas, las
que pagadas a tocateja exigía una grúa para enterrar el cadáver calcinado de su furgoneta. Lope, en un almacén, convirtiendo los donativos en baratijas vendibles, montaba en cólera. "¡No puede ser, no puede ser! Me dejan sin herramienta de trabajo y además de aguantarme tengo que pagar. ¡Hijos de..! ¡Basta ya de atropellos, basta ya de humillaciones! Que la quite el ayuntamiento si le es¬torba para las verbenas, que a mí.." Pero los dos sabían que los niños de la urbanización buscarían tesoros entre los hierros calcinados, y sus escaldados corazones les me¬tían prisa en retirarlos; si alguno sufría un accidente, les exigirían responsabilidades, porque, para los deberes, nadie corría el tupido velo que tapaba los derechos de los extranjeros.
María Jesús Sánchez Oliva
Relación de libros publicados por mi autora: María Jesús Sánchez Oliva. Pero antes quiero recordarte que por ser el primero de sus libros publicado me ha distinguido con este espacio en su blog del que me siento tan orgulloso como responsable.
“Garipil (1995)”.
Reseña: Garipil es un semáforo. Nace con una idea en la cabeza: decir a la sociedad que las máquinas como él nacen para estar al servicio del hombre, para ayudarle en todas las tareas que tiene que realizar, para hacerle la vida más cómoda, pero en ningún caso para suplirlo. Su mensaje es tan aconsejable para niños como para mayores.
“Letanías (1999)”.
Reseña: Letanías es una colección de historias breves pero completas. El libro ideal para los que quieren leer pero les falta paciencia para enfrentarse a libros con muchas páginas. Algunos de los relatos han sido premiados en distintos certámenes literarios.
“El rosario de los cuentos (2003)”.
Reseña: En los primeros años de la posguerra española, en un pueblo de Castilla, un cura de la época es incapaz de encauzar a sus feligreses por el camino recto a través del Santo Rosario, como era costumbre. Ante su fracaso decide transformar cada misterio en un cuento. El resultado son quince cuentos para niños de distintas edades. Cada cuento está ilustrado con una viñeta alusiva a la época. Este libro obtuvo el tercer premio en el Concurso de Cuentos Tiflos en su edición de 1996.
“Cartas de la Radio (2007)”.
Reseña: Cartas de la Radio es una colección de cartas o artículos de opinión escritas y leídas semanalmente en Onda Cero por María Jesús Sánchez Oliva durante cuatro años. Las cartas van dirigidas a políticos, ciudadanos de a pie, víctimas del terrorismo, instituciones, asociaciones, etc., y no pocas nos llevan a acontecimientos que siguen vivos en nuestra memoria.
“Cuentos de la Cigüeña (Soles y Lunas) (2014)”.
Reseña: Son doce cuentos escritos en verso con los que las mamás y los papás disfrutarán leyéndoselos a sus hijos y los niños aprenderán a amar la poesía a la vez que los cuentos.
“Los días perdidos (2018)”.
Reseña: En esta novela se narra la historia de Ara, una mujer que de forma inesperada tiene que enfrentarse a una ruptura matrimonial. El impacto la lleva a recluirse en su ático de soltera. Tras varios años de aislamiento, al salir de casa una mañana, la avería del ascensor la obliga a bajar andando todas las plantas del edificio. En cada planta se encuentra con una mujer que le cuenta su historia. Son mujeres muy distintas unas de otras, pero todas, por distintas razones, han perdido muchos días de su vida. Ya en la planta baja se encuentra con Daniel, el único vecino del edificio que también ha perdido muchos días inútilmente, y de forma espontánea los dos deciden no perder ni uno más. “Primer Premio Tiflos 2013”.
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Estaré encantado de responderte.
Gracias por tu visita y hasta el próximo número.
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